Así recuerda Fernando Cruz-Conde una experiencia de nazareno con la Buena Muerte por el Bailío


"Me recordaba a Jerusalén en el tiempo del Señor: hay unos que ni se levanta cuando pasa el Señor; otros que rezan; otros que lloran"

Fernando Cruz-Conde
Cristo de la Buena Muerte./Foto: Jesús Caparrós
Fernando Cruz-Conde
Cristo de la Buena Muerte./Foto: Jesús Caparrós

El programa semanal de La Voz de las Cofradías ha tenido como invitados al hermano mayor de San Rafael, Manuel Laguna, así como al consiliario de la cofradía del custodio y canónigo de la Catedral de Córdoba, Fernando Cruz-Conde. El sacerdote ha valorado distintos aspectos, entre ellos, su pertenencia a corporaciones penitenciales como la Buena Muerte.

San Rafael
Fernando Cruz-Conde y Manuel Laguna, durante la grabación de La Voz de las Cofradías./Foto: Jesús Caparrós

Sobre la institución del Viernes Santo, Cruz-Conde ha desvelado que “recuerdo un año en el que sufrimos bastante porque había muchos plantones”. Y se bajaba la Cuesta del Bailío. En este apartado el capitular ha evocado que “había un montón de gente. A mi me encanta ser nazareno porque te consideran como si fueras un poste de la luz (risas), no creen que haya una persona al lado. La gente habla y dice y te pasan por delante y por detrás”.

Fernando Cruz-Conde y Juan Moreno./Foto: Jesús Caparrós

En ese sentido, Cruz-Conde ha reconocido que, “a mí, me recordaba a Jerusalén en el tiempo del Señor: hay unos que ni se levanta cuando pasa el Señor; otros que rezan; otros que lloran; otros que te insultan, que te pasan por delante”. Pero ha objetado que “ha mejorado mucho el respeto en las procesiones desde los años 70 a esta parte”.

“Menos ir de pendón como dice la zarzuela (risas) he estado en las procesiones en todas partes, de nazareno, de costalero y de cura”, ha subrayado el presbítero. 

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