Enrique Garrido: “Toda la historia de la hermandad se demuestra en el edificio del Juramento”


‘La hermandad del Santo Arcángel. Entre los cabildos y el pueblo’ fue el título de la conferencia del historiador

Enrique Garrido y Manuel Laguna./Foto: San Rafael
Enrique Garrido y Manuel Laguna./Foto: San Rafael
Enrique Garrido y Manuel Laguna./Foto: San Rafael
Enrique Garrido y Manuel Laguna./Foto: San Rafael

La hermandad de San Rafael celebraba, este miércoles, una conferencia en la sede de la Fundación Miguel Castillejo. La misma corría a cargo del historiador del Arte y conocido cofrade de la capital, Enrique Garrido. Este comenzaba su intervención retrotrayéndose a los inicios de la hermandad de San Rafael como tal, cómo era Córdoba antes de la cofradía de San Rafael, antes de que se aparezca el padre Roelas.

El nacimiento de la devoción y los años que tuvieron que pasar desde la aparición de Roelas hasta que Córdoba comienza a ser devota de San Rafael, fueron otros de los interesantes aspectos que desgranó Garrido en su disquisición. En este apartado, el historiador también aportó los intentos previos para crear una cofradía de San Rafael. Si bien, no fue hasta 1655 cuando se funda la primitiva hermandad de San Rafael. Y explicó “como se pierde el rastro y, hasta 70 años más tarde, no va a haber un nuevo impulso, en buena medida por el Obispado y Ayuntamiento”. De ahí el título de la conferencia ‘La hermandad del Santo Arcángel. Entre los cabildos y el pueblo’.

El impulso del Cabildo Catedral, la construcción de la ermita y como el terremoto de Lisboa hace que se quede pequeña de inmediato, fueron otros de los aspectos abordados por Garrido.

La retirada de cuatro casas por parte del Estado en 1842 fue otra de las cuestiones sobre las que se detuvo Garrido, quien puso de relieve la figura de Arcadio García, “verdadero salvador de la hermandad de San Rafael. No solo consigue que persista, sino que consigue -a través de suscripciones populares de cordobeses- dinero suficiente para crear un órgano de primera categoría (en el Juramento), en 1848”.

El recorrido realizado por el historiador concluía en 1874, cuando la hermandad intenta ampliar la iglesia, queriendo construir una capilla en el lado de la epístola. Sí se compró el terreno, pero no se llegó a construir, para haber dejado un templo simétrico. En definitiva, Garrido quiso mostrar como “toda la historia de la hermandad se demuestra en el edificio del Juramento”.

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