Adolfo Ariza: “Estudiar las fuentes de nuestra fe enriquece la vida cristiana”


El director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez habla de la necesaria formación de los laicos, a los que se educa también en virtudes en este centro con más de 90 alumnos

Adolfo Ariza, sacerdote director del ISCCRR Beata Victoria Díez de Córdoba. / Foto: Diócesis de Córdoba
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Adolfo Ariza, sacerdote director del ISCCRR Beata Victoria Díez de Córdoba. / Foto: Diócesis de Córdoba

El Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCCRR) Beata Victoria Díez, de Córdoba, ha comenzado recientemente el que es su décimo año académico, pues fue erigido por la Santa Sede en 2009 afiliado a la Universidad Eclesiástica San Dámaso. Ubicado en el edificio de la Escuela de Magisterio Sagrado Corazón, su director es el sacerdote Adolfo Ariza Ariza, que habla a La Voz de la realidad actual del centro y de qué puede aportar a los cristianos acudir allí para encontrar la necesaria formación que requieren los laicos para dar razón de su fe.

– ¿Cómo está siendo el comienzo de curso?

– Con la acogida a nuevos alumnos, terminando de planificar actividades extraescolares y un inicio de curso verdaderamente prometedor para desempeñar la tarea que hace el instituto.

– ¿Este año cuántos alumnos hay?

– Superamos los 90 alumnos y la media está en torno a 85 y es un buen número, una cifra considerable de alumnos los que van haciendo los distintos estudios. En comparación con otros institutos de ciencias religiosas de otras diócesis es un número verdaderamente alto. La Iglesia de Córdoba y los cristianos de Córdoba han hecho un esfuerzo y numéricamente se percibe aunque tendríamos que aspirar a que fuese muchísimo más grande.

– Hábleme de los estudios, ¿qué se aprende en el ISCCRR Beata Victoria Díez?

– Hay dos posibilidades. Una es ir haciendo las asignaturas de forma ordinaria para adquirir el grado de bachiller en Ciencias Religiosas y finalmente el grado en licenciado en Ciencias Religiosas. Además de esa oferta hay cursos que ofrecemos para la formación de los cristianos de Córdoba, de todas las personas que quieran acercarse al instituto que quiere ser casa de formación de la Diócesis. En este sentido hay un curso de Liturgia, otro para catequistas, otro sobre la Sagrada Escritura, sobre Arte Cristiano y sobre Doctrina Social de la Iglesia, que serían un complemento a un nivel más divulgativo de una formación más básica.

– ¿Que perfil tienen los alumnos?

– Gente de Iglesia, nuestros cristianos que viven su fe en sus parroquias o en los movimientos. En cuanto a edad, hay un grupo grande en torno a 40 años y también alumnos jóvenes, pero la media estaría en torno a 45-50 años. Hay una mayoría de mujeres y muchos de ellos son gente de nuestras parroquias que han sentido esa inquietud por profundizar en la Teología para así poder dar un mejor testimonio de fe, dar razón de la fe.

“Nuestros alumnos son personas que han sentido la inquietud de profundizar en la Teología para dar un mejor testimonio de fe”

– Son personas imagino ya con familia y trabajo que dedican un tiempo extra a estudiar en el ISCCRR.

– Sí, por eso las clases son por la tarde, de lunes a jueves y en horario de seis a nueve y media, para conciliar con la vida familiar y laboral. Muchas personas no pueden hacer el curso completo y van matriculándose en función del día que tienen más disponibilidad.

– ¿Y cuál es el perfil del profesorado?

– Una mayoría de sacerdotes que conforman el claustro del Seminario, aunque también hay muchos laicos, muchos seglares formados en Historia y Filosofía y algún antiguo alumno que imparte asignaturas teológicas. Pero la mayoría son sacerdotes con un nivel de doctores considerable.

– ¿Qué motivaciones llevan al instituto a quienes allí estudian? Porque me habla de profundizar en la fe pero también tienen una salida laboral los estudios que allí se realizan.

– Esa salida laboral es la que uno puede encontrar como profesor de Religión en un instituto cuando termina los estudios con el grado de licenciado, esa sería una de las salidas, pero muchos de ellos, la mayoría, vienen sencillamente por sana curiosidad, sano gusto por profundizar en la fe, que uno intenta vivirla pero si adquirimos argumentos y razones, eso ayuda a ilustrar y dar más vida a la propia fe, de eso se trata.

– ¿Conocemos los católicos, en general, nuestra fe o hace falta más formación?

– Está claro que a veces tenemos como un pequeño o un gran déficit en muchos temas o a veces en general una gran ignorancia religiosa, incluso en las mismas personas de nuestras parroquias y comunidades cristianas, ese déficit en cuanto a la formación. Hay un nivel que es el que tendría que encontrar cada uno en su propia parroquia o comunidad cristiana pero a modo de complemento o profundización se encuentra la oferta del Victoria Díez para dar esa enjundia, ese empaque que da la Teología a nuestra formación cristiana. Sería uno de los grandes retos para a Iglesia de Dios que está en Córdoba, para la Iglesia europea y la universal, la formación de los laicos. 

– ¿Dónde se aprecian las principales carencias?

– A veces en cosas como Doctrina Social de la Iglesia hay una gran ignorancia, son temas que casi no somos capaces de proponer y no somos capaces de decir una palabra sobre ellos. También en la Sagrada Escritura, la Biblia, a veces tenemos un conocimiento muy escaso para comprenderla, saber leerla, para saber comprender los distintos géneros literarios que uno encuentra en los libros de la Sagrada Escritura y también se sabe poco sobre Liturgia porque no terminamos de comprender su significado, gestos y signos y no se le da la importancia que tiene fruto. O la moral, que pensamos que es un mero cumplimiento cuando es una cuestión mucho más profunda y más rica que simplemente cumplir una norma.

– ¿Las parroquias no pueden dar esa formación?

– Se entiende que toda comunidad cristiana tiene que preocuparse de alimentar la fe y se alimenta no solo en la Eucaristía sino a través de la formación. Pero lo que ofrece este instituto es un nivel de profundización con rigor académico, hay exámenes, temarios, bibliografía, búsqueda de ese rigor para que uno pueda percibir que la Teología es una ciencia.

“Toda comunidad cristiana tiene que preocuparse de alimentar la fe con la Eucaristía y también con la formación”

– ¿Qué le aporta a un católico conocer bien su fe además de conocimientos? Por ejemplo a la hora de ponerla en práctica.

– La fe es un encuentro con el Señor, con Cristo, pero en la medida que estudiamos las fuentes de nuestra fe, qué es la vida cristiana y la Palabra de Dios, eso necesariamente es enriquecimiento de mi vida cristiana porque me ayuda a descubrir nuevas perspectivas, me ayuda a descubrir la belleza de la fe y de la vida cristiana. Luego podemos decir que ante todo supone un enriquecimiento para percibir que el mensaje de Jesucristo y la experiencia de Jesucristo llena el corazón de la persona. Por eso estos estudios tienen un componente filosófico, ayudan a descubrir que la persona está necesitada de Dios, que tiene una sed de Dios aunque no sepamos ponerle nombre o se considere incluso agnóstico o ateo. Estos estudios te ayudan a descubrir la necesidad que todo ser humano tiene de Dios porque todos buscamos la felicidad, algo que llene nuestro corazón.

– En el instituto aportan un plus, educan también en valores.

– Más que de valores prefiero hablar, porque me parece lo más genuinamente cristiano, de virtudes. La virtud supone adquirir un hábito en el que yo percibo que Dios me ayuda por su gracia y voy creciendo en esas virtudes en las cuales verdaderamente el Señor me ayuda. Es importante no solamente que sean unos alumnos que coinciden en clase sino que en el fondo se va creando en el instituto una verdadera comunidad cristiana y no es solo que comparto los apuntes sino que comparto mi fe, y aunque cada uno tiene su propia parroquia de referencia, el mismo alumnado y el profesorado conforman una comunidad cristiana con esa particularidad de ahondar en la Teología para ser capaces de dar razón de nuestra fe donde nos encontremos.

– ¿Es fácil acceder la Victoria Díez? Me refiero económicamente.

– Sí, porque entre otras cosas gracias al Cabildo de la Santa Iglesia Catedral contamos desde hace tres años con becas por las cuales el alumno que tenga problema económicos, nunca lo económico sería un problema para que realizara sus estudios, gracias a estas becas. Además de que la Secretaría es muy personal en el trato, y si hay algún problema, con facilidad se resuelve con trato cordial y cercano. Nunca sería un problema lo económico.

– Por último, ¿qué valoración hace de estos diez años de vida del ISCCRR Beata Victoria Díez?

– La valoración es el largo número de laicos que han acabado sus estudios y el servicio que hacen en las diferentes parroquias de la Diócesis.