Manuel Bonilla, candidato y hermano mayor de la Cena: “Montar un paso tiene trabajo; montar 24 horas de Adoración tiene muchísimo más trabajo”


Manuel Bonilla./Foto: BJ Cena
Manuel Bonilla./Foto: BJ
Manuel Bonilla./Foto: BJ
Manuel Bonilla./Foto: BJ

En la puerta de la casa de hermandad de la Cena esperamos a Manuel Bonilla. Llega de un día intenso de trabajo y de clases y, la parte final, la de la jornada la dedica por entero a su cofradía. Nos sentamos en una sala donde la fotografía de una hermana, que ya no está, le recuerda la emoción que sintió cuando vio a la Esperanza del Valle sobre su paso de palio, porque ella -como nos confiesa- quería muchísimo a la Virgen. Sobre la mesa, una carpeta, el tríptico de la magna que corona la foto del Nazareno de Aguilar y la papeleta de sitio para este acontecimiento que realizó uno de esos cofrades que dominan la historia como pocos y que aman a su hermandad por encima de todo, Paco Román.

Antes de grabar, Bonilla repasa la jornada y reconoce que, una vez allí, es cuando está tranquilo y ya no tiene prisa. Es su casa y allí respira tranquilidad. En tres días concurrirá a la reelección, tras cuatro años en los que, sin haberlo programado, la Virgen lo puso en el camino de estrenar un palio y preparar la estación de penitencia más emocionante. La lluvia no quiso que la Esperanza del Valle fuera a la Catedral, pero en la Cena hay un sustrato profundo, donde los contratiempos se convierten en oportunidades de Fe y Esperanza.

-¿Por qué decide presentarse a la reelección?

-El proyecto que iniciamos es a ocho años. Creo que es a medio-largo plazo, que las personas que estén, si lo tienen a bien, continúen con él. Mi proyecto viene de épocas anteriores, lo que he hecho es mejorar algunos aspectos y, en otros, mantener lo que había. Se presenta uno porque tiene ilusión.

-¿Qué balance hace de estos cuatro años y qué espera a los hermanos de la Cena estos próximos?

-Analizando el programa que presentamos en su momento se ha cumplido en un 90 por ciento. Si bien, habría que potenciar más la formación, tanto para los hermanos como para la junta de gobierno. Esperamos seguir potenciando el carácter sacramental de esta hermandad, como algo básico. Continuar con el proyecto de palio. Con proyectos realistas, no meternos en inversiones que seamos capaces de asumir, porque no podemos llegar e hipotecar a una hermandad. Intentamos hacer proyectos realizables y, en estos cuatro años, llegar hasta donde podamos.

Seguir con la labor social que tenemos y ampliarla. Así se lo he hecho saber a mi junta de gobierno (hay gente que sigue y otra que no va a estar), que hay que hacerlo a mayor escala. Continuar potenciando nuestro grupo joven, que goza de bastante buena salud actualmente. Esas serían las directrices, sin olvidar el mantenimiento del patrimonio que tenemos actualmente.

-Ha hablado de cambios en la junta de gobierno, ¿qué balance hace la actual y cómo valora a la que le acompañará a partir de ahora?

-De los que continúan y estuvieron, no tengo nada más que palabras de agradecimiento. Me han apoyado en todo y han estado al servicio de la hermandad. Para la nueva, ilusión. Entra a formar parte de nuestro equipo bastante gente joven. La valoración la puedo ir haciendo, conforme vayamos trabajando.

-Han sido muchos años de trabajo preparando la primera salida de la Virgen y se programó en su mandato.

-Desde el año 2001 soy miembro de junta de gobierno de esta hermandad. Ha sido un trabajo, desde que en 2005 se aprobó el diseño, en el que hemos sido realistas. En el programa que llevaba no se contemplaba la salida de la titular, pero se dan todas las circunstancias y decidimos dar el paso adelante. Agradecido a todas las juntas de gobierno anteriores, porque sin ellas no hubiéramos podido este 18 de abril puesto el palio para su salida. Aquí todo cuesta esfuerzo, trabajo y dinero. Somos una hermandad joven, pero no nos precipitamos. La Virgen iba a salir muy digna, pocos palios se ponen en la calle en las condiciones que nosotros íbamos a presentar el nuestro.

-¿Cómo se toma la decisión de no salir?

Palio de María Santísima de la Esperanza del Valle./Foto: BJ

-Es triste siempre que en una estación de penitencia te quedes dentro. Está el trabajo de muchas personas para ese día. La decisión no fue difícil, porque con todas las previsiones que teníamos es de que iba a llover bastante. Un poco de tristeza, pero alegría porque todo se desarrolló bien posteriormente. Lo malo hubiera sido salir, mojarte y eso sí hubiera sido irreversible para la hermandad. La cofradía, mojarse en la calle, es retrasarla diez años. Supimos estar a la altura de lo que las circunstancias requerían y creo que así nos lo reconocieron los hermanos.

“Como la mayoría, no nos hemos dado cuenta de la magnitud hasta que llegamos a la Catedral y vimos todo lo que había. La valoración de la hermandad de la Cena es muy positiva”

-¿Cómo vivió el día en que se presenta a la Virgen en el palio?

-Fueron muchos sentimientos. Me acordé mucho de los que no están, de los que habían estado mucho tiempo con esta ilusión y se nos fueron. Alguna imagen tengo aquí de alguna que se fue (habla de una fotografía de una hermana que hay a su izquierda), que quería a la Virgen más que nadie. Fue la historia de todos los que hemos hecho posible llevar hacia delante este proyecto. Hubo muchísima gente. Lo mismo que si hubiéramos salido, porque ha sido mucho tiempo, muchas horas de trabajo, esfuerzo, desvelos…

-El Señor de la Fe ha participado en la magna ¿Cómo ha sido?

Misterio de Nuestro Padre Jesús de la Fe en su Sagrada Cena, durante su participación en la magna./Foto: Irene Lucena

-Tú nos conoces y somos una hermandad que no somos de sacar el paso en extraordinarias. Era la primera vez que salíamos así y ha sido una experiencia. Como la mayoría, no nos hemos dado cuenta de la magnitud hasta que llegamos a la Catedral y vimos todo lo que había. La valoración de la hermandad de la Cena es muy positiva. De agradecimiento hacia aquellos que han trabajado muchísimo, a nivel -no solo de la cofradía- sino de comisaria, Agrupación, Cabildo… Muy agradecidos y muy contentos.

-Ha dicho que no sen de celebrar extraordinarias y el año pasado celebraron el 25 aniversario del Señor…

-Celebramos extraordinaria. Las 24 horas de Adoración al Santísimo.

-Por eso le iba a preguntar.

Inicio de las 24 horas de Adoración al Santísimo, organizadas por la hermandad de la Sagrada Cena en la iglesia del Beato Álvaro de Córdoba./Foto: Paco Román

-Como hermandad sacramental y teniendo la idea muy clara, esa es la mayor extraordinaria que podemos realizar. No es como estar en la calle, pero la capilla estuvo llena hasta en las horas que creíamos que podíamos tener mayor problema de afluencia de hermanos y de otros colectivos que nos acompañaron y personas anónimas. Yo estoy muy contento. No lo cambio por una salida del paso. Es más bonito, más estético (lo que se quiera), pero dos veces que hemos hecho 24 horas de adoración han sido muy buenas, a nivel de catequesis, de formación, de recogimiento. Me encanta.

-Se pueden hacer cosas diferentes en las cofradías de la que estamos acostumbrados.

-Desde el primer momento dijimos lo que queríamos. Lo tuvimos muy claro. Montar un paso tiene trabajo; montar 24 horas tiene muchísimo más trabajo. Eso no lo sabe nadie. Pero luego el resultado es muy bueno, porque la gente te responde. Estuvimos con el Señor vivo, qué más queremos.

-Hablaba antes de la obra social.

-Nuestra obra social, lo que es de diario, se basa en la recogida de alimentos mensual, la relación con la Cruz Blanca (la hermandad no tiene sentido sin la Cruz Blanca y la Cruz Blanca sin la hermandad, porque nacimos en la misma casa y don Antonio Gómez Aguilar fue una de las condiciones que puso). Lo último que hicimos fue lo de la magna, porque sentimos la necesidad de hacer algo más. Porque, si me permites la expresión, esta sociedad es muy puñetera. Todo era bandas y no sé qué… y hablamos con varias personas y le dimos un donativo a Autismo Córdoba y, ese viernes previo a la magna, darle una pequeña cena a 40 transeúntes.

Y ahora la idea es buscar algo más. He sido diputado de labor social de esta hermandad y creo que no se debe de entender la cofradía sin la caridad. Si no seríamos un colectivo más. La idea es hacer un proyecto grande que está por definir aun. Que se pueda colaborar constantemente con el colectivo que sea.

“Somos parte de ella y estamos a su servicio, a través de nuestro párroco y consiliario. Solo puedo agradecerle todo lo que hace por nosotros, la relación no puede ser mejor”

-También ha hablado de formación.

-Aquí estoy un poco más descontento y, quizá, yo sea el primer culpable por ser la cabeza visible. Hemos hecho el segundo curso de acolitado, varias cosas, pero hay que hacer un poco más. La junta de gobierno debe estar formada, porque somos los que tenemos que lanzar los mensajes a los hermanos. La idea es potenciar ese apartado.

-A la hermandad de la Cena se la entiende en el barrio de Poniente y en la iglesia del Beato Álvaro de Córdoba.

-Venirnos aquí fue un acierto. La hermandad experimentó un cambio total, en cuanto a hermanos, en implantación en el barrio, que ahora ha ampliado su circunscripción. Bastantes contentos y siempre estaremos agradecidos a la Trinidad. No vamos a olvidar de dónde venimos.

Beato Álvaro
Tomás Pajuelo, párroco del Beato Álvaro y consiliario de la Sagrada Cena./Foto: Jesús Caparrós

Empezamos con la parroquia y la simbiosis es completa. No puede ser de otra forma. Somos parte de ella y estamos a su servicio, a través de nuestro párroco y consiliario. Solo puedo agradecerle todo lo que hace por nosotros, la relación no puede ser mejor. La hermandad está totalmente integrada.

-En los últimos años ha nacido y crecido en el seno de la cofradía una banda.

-Para la agrupación musical de Nuestro Padre Jesús de la Fe en su Sagrada Cena no tengo nada más que palabras de agradecimiento. Siempre les digo que no tengan prisa que los contratos ya irán saliendo. Ahora ha salido un gran contrato, con el Cautivo de Dos Hermanas; han venido a vernos varias hermandades de Málaga; con la banda -a pesar de que hubo algunos rumores interesados de que nos íbamos a disolver- estamos muy contentos. Tenemos casi 100 músicos, la evolución se va notando. Para ellos solo tengo palabras de agradecimiento. Siempre digo que, el Jueves Santo, llevo la mejor banda que me puede acompañar, que es la mía.

-¿Cuando llegó a la cofradía se imaginaba que iba a llegar a hermano mayor y presentarse a la reelección?

-No. me presento porque se dan una serie de circunstancias y decido dar el paso. He estado en la junta de gobierno con Pedro Rojas y Antonio Susín y llevaba 14 o 15 años. No tenía ni gente, no sé si fui un temerario (risas). Mantengo muy buena relación con ellos. Yo estaba muy cómodo, había pasado por varias diputaciones y esto no tiene nada que ver. Al que buscan cuando ocurre algo es al hermano mayor, muchas veces les digo que al que le cortan la cabeza es a mí (ríe). Al que eligen es al hermano mayor y él a su junta.

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