Joaquín de Velasco: “Me enamoré de la cofradía y de su paso de palio, una madrugada, de adolescente, aun casi niño”


Buena Muerte Joaquín de Velasco
Joaquín de Velasco, durante el pregón a Nuestra Señora del Socorro Coronada./Foto: Eva Pavón
Buena Muerte Joaquín de Velasco
Joaquín de Velasco, durante el pregón a Nuestra Señora del Socorro Coronada./Foto: Eva Pavón

“Queremos hacer una hermandad abierta, que nos permita explicar nuestro carisma. Anunciar el kerigma de la fe desde un punto de vista cofrade. Desde la visión de Buena Muerte”. En estos términos explica el conocido cofrade, Joaquín de Velasco Porras, uno de los proyectos que impulsará, si en unas semanas es elegido nuevo hermano mayor de la cofradía de San Hipólito.

De Velasco concurre al proceso electoral como único candidato y, en su trayectoria, la Buena Muerte -junto a la hermandad de los Dolores- es indispensable para conocer su carisma dentro de las cofradías. Con las ideas claras y un amor incondicional a sus titulares (en especial a la Reina de los Mártires), De Velasco estará acompañado por “un equipo generoso, cargado de ilusión, y con experiencia. En él se integran hermanos con amplia experiencia en estas lides, junto con otros que aportan la frescura de incorporarse por primera vez a estas responsabilidades, llenos de ideas e ilusiones”.

-¿Qué le mueve a presentar su candidatura?

-Un grupo de hermanos me lo pidió. Curiosamente yo le había sugerido lo mismo a algunos miembros de la hermandad, pero por sus circunstancias personales decidieron no hacerlo. Por el contrario, me insistieron a mí para que diera el paso.

-Si obtiene la confianza de los hermanos, cuáles serán las líneas maestras de su mandato.

-La palabra clave es crecimiento. La hermandad debe crecer. Debemos dejar de ser una cofradía exquisita pero pequeña. Por supuesto me refiero a crecer en cortejo, y en número de hermanos, pero no solo eso. Es necesario crecer también en presencia en la sociedad, en fraternidad interna, en formación y en caridad. Todo ello sin perder la esencia de Buena Muerte.

-¿Cómo es el equipo que ha formado para acompañarle en esta andadura?

Joaquín de Velasco durante la conferencia./Foto: SH

-Es un equipo generoso, cargado de ilusión, y con experiencia. En él se integran hermanos con amplia experiencia en estas lides, junto con otros que aportan la frescura de incorporarse por primera vez a estas responsabilidades, llenos de ideas e ilusiones. Entre los primeros, por ejemplo, contamos con Antonio Leiva. El que ha sido hasta hoy nuestro hermano mayor ha aceptado seguir sirviendo a la cofradía, aportando su experiencia como Teniente de Hermano Mayor. Además, otros cinco integrantes han formado parte del cabildo de oficiales en algún momento. Otros, como decía, llegan cargados de energía y proyectos. En la mayoría de los casos son profesionales relevantes, que ante la posibilidad de servir a su hermandad no han dudado en asumir ese compromiso.

-Cultos, caridad, formación… cómo desarrollará estas áreas.

-La formación es un pilar fundamental en un movimiento de iglesia, y las cofradías somos eso por encima de cualquier otra cosa. Formar a los hermanos, empezando por los más pequeños, pero abarcando a todos los colectivos de la corporación, es una tarea irrenunciable. Pero el reto es que debemos de saber hacerlo “en cofrade”. De forma amena, y amparándonos en lo que nos rodea.

En ese sentido, para los más jóvenes planteamos charlas prácticas. Además, para los hermanos de nuevo ingreso se harán unas reuniones de bienvenida en la que se les explicará, junto con las verdades de fe que componen nuestro credo, diversos aspectos de nuestro carácter, el significado de nuestro guion, y el simbolismo de los pasos. También planteamos ciclos abiertos a cualquier persona interesada, en las que tratemos de cómo el arte que no rodea no es casual, sino un camino hacia Dios.

Además, gracias a Dios disponemos de catequistas formados entre nuestros hermanos, que pondremos a disposición de la Compañía de Jesús, de la parroquia de la que dependemos territorialmente, o de cualquier otra que pudiera necesitarnos, para acompañar las catequesis de comunión o confirmación.

Junto a la formación, otro de los aspectos fundamentales de cualquier hermandad es la caridad. Como dice Pablo a los Corintios. Si no tengo amor no soy nada. Y eso, no otra cosa, significa caridad. Pero esta caridad no debe limitarse a una partida económica, sino que debe ser algo participativo. Que ilusione y contagie a la hermandad. En ese sentido, tenemos varias propuestas muy bonitas, en la que el compromiso y la entrega personal es superior al esfuerzo económico. Este tipo de proyectos, con implicación personal de los hermanos, son en los que queremos volcar nuestro esfuerzo. Por supuesto sin renunciar a los compromisos asistenciales anteriores, a las necesidades que la Compañía, y a las urgencias puntuales más cercanas.

-La Buena Muerte es una cofradía señera de Córdoba ¿En qué momento se halla?

-La suspensión de la estación de penitencia pasada trajo, dentro de su tristeza, una imagen positiva. El templo estaba como hacía mucho que no lo veíamos, con sus bancos llenos de negros nazarenos que con serenidad realizaban el piadoso ejercicio del vía crucis. Ese impulso positivo debemos potenciarlo: Más hermanos, más nazarenos, más comprometidos y más formados.

Además, gracias a la junta de gobierno precedente, tenemos hoy la inmensa fortuna de contar con un grupito de chavales, no excesivamente numeroso, pero lleno de ganas y compromiso, que nos hacen tener verdadera ilusión y confianza en el futuro de la cofradía. Este es, quizás, uno de nuestros mayores tesoros, y es nuestra obligación mimarlo, fomentarlo, y también formar a sus miembros.

-Es hermano de cuna de los Dolores y de la Buena Muerte desde hace más de tres décadas ¿Qué le llevó a hacerse hermano?

Joaquín de Velasco, durante su pregón/Foto: Jesús Caparrós

-Me enamoré de la cofradía, y de su paso de palio, una madrugada, de adolescente, aun casi niño. Luego, algunos compañeros de estudios que eran hermanos me animaron a integrarme en ella.

Aunque por supuesto, continúo siendo hermano de mi cofradía de sangre, y un enamorado de la Virgen de los Dolores. Pero ¿Qué hijo no tiene varias fotos de su madre? Así muchos cofrades tenemos varias devociones, imágenes de una única Madre celestial.

-¿Cómo es ser cofrade “de negro”?

-El cofrade lo es sea cual sea su hermandad. No hay tantas diferencias entre la vida cofrade de un hermano de la Esperanza y uno del Sepulcro. Pero es cierto que los que hemos vestido el hábito de ruan no lo cambiamos por nada. La introspección de esas estaciones de penitencia es algo único. Bajo el hábito, el nazareno de negro desnuda su alma ante los titulares.

-Desde que ingresó en la hermandad, con qué momento se quedaría.

-Sin duda, con el 19 de noviembre del 2005. El día que la Reina de los Mártires peregrinó a San Pedro de forma extraordinaria, presidiendo el jubileo de las cofradías cordobesas el Año Santo de los Mártires.

-En su día fue miembro de la junta de gobierno ¿Se imaginaba dando este importante paso?

-Sinceramente no. Quizás este, y no otro, era el momento. De todas formas, los hermanos lo decidirán.

-¿Qué tiene de especial la Buena Muerte?

-Tiene un carisma único. Además, en su momento se dotó de un patrimonio exquisito y supo ponerlo al servicio de la evangelización. Porque el arte, especialmente el arte religioso de las cofradías, no es riqueza vana sino una forma de catequesis. Su belleza debe ser un camino hacia Dios, Belleza suprema.

-¿Qué proyectos tiene para estos cuatro años?

-Todo se basa en la idea fundamental que comentamos al principio: Crecimiento. Crecimiento interno y externo. En número, en compromiso y en formación. Eso implica una mayor presencia en la sociedad. Debemos estrechar vínculos con otras organizaciones, especialmente las católicas, y buscar y ofrecer apoyo y colaboración para la organización de actividades de todo tipo, siempre que en ellas se evidencie nuestro carácter de movimiento de Iglesia. Tendremos en ello un doble objetivo: aportar una formación cristiana a quienes nos rodean, y mostrar una cofradía abierta y al servicio de la sociedad en la que se incardina. Afortunadamente contamos con un hermano con amplia experiencia en proyectos similares, que ocupará la vocalía de formación y relaciones institucionales.
Para ello, además, la comunicación es esencial. La hermandad contará con un hermano, profesional del periodismo, dedicado a la comunicación institucional y a la relación cercana con los hermanos y devotos. Potenciaremos la presencia de la cofradía en redes sociales, siempre con un mensaje cristiano y con un estilo eficaz y profesional. Realizaremos una página web que sirva, por una parte para dar a conocer la cofradía al exterior, y por otra para que los hermanos puedan interactuar en un área propia con cualquier vocalía de la junta de gobierno.

Queremos hacer, en definitiva, una hermandad abierta, que nos permita explicar nuestro carisma. Anunciar el kerigma de la fe desde un punto de vista cofrade. Desde la visión de Buena Muerte. Y para ello, otro aspecto que queremos potenciar es un órgano de consejo, formado por todos los anteriores hermanos mayores. Su experiencia no debe desaprovecharse, y sus sabios consejos pueden servir de gran ayuda en momentos de toma de decisiones, reflejando siempre lo que ha sido la trayectoria histórica de la hermandad

Pero si te refieres a proyectos patrimoniales, debemos confesar que hemos tenido la gran fortuna de heredar de nuestros mayores un rico patrimonio artístico. Nuestro deber fundamental es conservar lo actual en perfecto estado. No es mucho más lo que debemos hacer, ya que lo tenemos casi todo, y muy bueno. No obstante, no renunciamos a completarlo con la incorporación de elementos que, en su momento, fueron realizados de forma provisional.

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