Medio siglo del primer rayo sobre el Corazón de Jesús


Monumento al Corazón de Jesús tras la caída del rayo.
Monumento al Corazón de Jesús tras la caída del rayo. /Foto: LVC

Hace hoy 50 años, un rayo de una tormenta de verano que descargó sobre Córdoba causó severos daños a la imagen del Corazón de Jesús de las Ermitas. Era la primera vez que este monumento en sus 40 años de existencia sufría un daño de tal magnitud, lo que conmovió a los cordobeses. El daño más visible por el rayo fue el seccionamiento de la cabeza a la altura del pecho, aunque además también fracturara el brazo derecho así como causara otros daños de menor magnitud en la base del monumento.

Monumento al Corazón de Jesús tras la caída del rayo.
Monumento al Corazón de Jesús tras la caída del rayo. /Foto: LVC

En poco tiempo se elaboró un proyecto de restauración del monumento, pero la muerte del obispo Manuel Fernández-Conde a los pocos meses de la caída del rayo paralizó la iniciativa, que fue retomada por el vicario capitular, Juan Jurado, quien nombró una comisión que se puso en contacto con Federico Coullaut-Valera, hijo del autor de la escultura. El presupuesto fue aprobado e inmediatamente comenzó la restauración.

El deán José María Padilla -a la vez, director-gerente del Monte de Piedad- fue el encargado de la suscripción popular, que llegó a recoger 400.000 pesetas, de las que la mitad fueron destinadas al escultor. El resto se dedicó a pagar otros gastos surgidos de la restauración, como la colocación del andamiaje, que costó 60.000 pesetas, y la de un pararrayos ionizante, que tuvo un importe de 115.000 pesetas, para que no volviera a suceder una desgracia similar.

Todo marchaba sobre ruedas, y el sobrante de la suscripción popular se destinó a embellecer el entorno del monumento. Así, pues, se fijó la fecha del 9 de junio de 1972 para la reinaguración del monumento al Corazón de Jesús, pero el 17 de mayo, cuando todo estaba listo, un nuevo rayo volvió a destrozar el monumento. 

Cartel del festival a beneficio del monumento del Corazón de Jesús.
Cartel del festival a beneficio del monumento del Corazón de Jesús. /Foto: LVC

La estupefacción de los cordobeses fue total. Y más aún lo fue cuando la casa instaladora dijo que el pararrayos no tenía garantía y que, además, los técnicos de la casa fabricante se lavaron las manos con el argumento de que la toma de tierra no se encontraba en las mismas condiciones que cuando se instaló.

El desánimo cundió entre todos cuando se vio que había que empezar de cero, que el coste era altísimo, y que todo el esfuerzo no había servido para nada. A esto se sumó la opinión del obispo, José María Cirarda, quien afirmó que “se necesitan parroquias nuevas y no se puede emplear el dinero para una cosa así, que no tiene garantía de que no pueda volver a ocurrir de nuevo”.

Años más tarde, con el obispo Cirarda lejos de Córdoba, los padres jesuitas iniciaron una nueva cuestación en la que se volcaron los cordobeses y en la que no faltó un festejo taurino, que se celebró el 26 de octubre de 1985, con la participación de los diestros Pedro Martínez Pedrés, Antonio Chenel Antoñete, Diego Puerta, Gabriel de la Haba Zurito y Fernando Cepeda con reses de Ramón Sánchez. También colaboró la Asociación de Amigos de las Ermitas, la Agrupación de Cofradías, la Federación de Peñas, Cursillos de Cristiandad y el Apostolado de la Oración, entre otros colectivos.

Monumento al Corazón de Jesús.
Monumento al Corazón de Jesús. /Foto: LVC

La gran fecha esperada desde hacía años por los cordobeses llegó el 4 de julio de 1986, cuando el obispo José Antonio Infantes Florido bendecía la restauración que devolvía al monumento al Corazón de Jesús su esplendor original y que desde entonces se convertía, de nuevo, en un punto de cita y de peregrinación.

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