Carlos Olivares: “La cofradía está en un buen momento”


Carlos Olivares./Foto: BJ
Carlos Olivares./Foto: BJ
Carlos Olivares./Foto: BJ

“Es verdad que en este último tiempo la pérdida de Ricardo nos ha dejado un poco trastocados, estamos tardando en asumir esta circunstancia”. Con esa sinceridad confiesa el hermano mayor del Císter, Carlos Olivares, lo que ha supuesto para la cofradía la pérdida de uno de sus fundadores. El máximo responsable de la corporación lleva cinco años al frente de la misma y, en la siguiente entrevista, hace balance; repasa la actualidad; y habla de los retos que aun le restan por cumplir.

-Lleva cinco años como hermano mayor, qué balance hace.

-En general, muy positivo. Los hermanos han acompañado en todo momento y sigue habiendo proyectos con ilusión y con ganas. Aunque este último año ha sido un poquito duro para nosotros y nos hemos resentido.

-¿Por qué?

Carlos Olivares./Foto: BJ

-No ha sido para nosotros una Cuaresma fácil, en cuanto a organizar. Y luego la premura de tiempo para organizar entre la Semana Santa, la Cruz de Mayo, la procesión de Gloria y, durante ese tiempo, el fallecimiento de Fray Ricardo han provocado que los últimos cuatro meses hayan sido agotadores.

-La pérdida de Fray Ricardo para la Semana Santa de Córdoba y, en especial, para la hermandad del Císter ha sido muy grande.

-Lo hemos vivido con mucha pena. Fue algo sobrevenido. La noche anterior a que le diera la arritmia estuvo con nosotros en la Cruz de Mayo, tan normal como acostumbraba. La verdad es que no lo esperábamos. Después de haber estado en Sevilla y Jerez, llevaba en Córdoba año y medio y estábamos disfrutando mucho de tenerlo tan cerca con la cofradía y pensábamos disfrutarlo más. Ha sido un varapalo para la cofradía y para mí, personalmente. En los últimos tiempos habíamos estado tratando con él a diario. Tenía una personalidad arrolladora, que te deja un vacío muy grande.

-¿Qué ha supuesto su figura para la ciudad y para la cofradía?

Misterio de Nuestro Padre Jesús de la Sangre./Foto: Luis A. Navarro

-Para la hermandad lo es todo. Porque la ideó y la fundó, con Fernando Morillo. Fundar una cofradía es dificilísimo. Admiro esa visión tan clara y tan rotunda que tenían ellos para ver las cosas. La Semana Santa actual no se puede entender sin Fray Ricardo. Creo que, conforme vaya pasando el tiempo, nos iremos dando cuenta de la importancia que ha tenido en este tiempo. La Semana Santa de Córdoba, antes de Fray Ricardo, era totalmente distinta a lo que conocemos actualmente. Ha sido un revulsivo extraordinario, no solo en revolución artística, sino en la manera de hacer las cosas: tenía algo claro y hasta que no lo conseguía no cesaba. No escatimaba en esfuerzos.

-Se ha solicitado al Ayuntamiento que se le dedique una calle.

-El redil de la Divina Pastora. Me parece bastante acertado y, como mínimo, se merece el reconocimiento de tener algún espacio en el entorno de esta bendita plaza (Capuchinos).

-¿En qué momento se encuentra la hermandad del Císter?

Virgen
Palio de la Reina de los Ángeles./Foto: Luis A. Navarro

-Está en un buen momento, en cuanto a número de hermanos, participación en los actos de culto, la cohesión de los mismos, hay unión. Es una hermandad muy joven y eso se nota en las cosas que realiza. Es verdad que en este último tiempo la pérdida de Ricardo nos ha dejado un poco trastocados, estamos tardando en asumir esta circunstancia; pero la cofradía está en un buen momento. Se nota a la hora de convocar, de proponer proyectos nuevos, que hay una buena sintonía.

-Habla de hermandad joven, pero el Císter ha sido un referente para el Martes Santo, casi desde el comienzo.

-Ha sido pionera en muchos aspectos, siempre. Pero tenemos 43 años de vida, que eso en una hermandad es nada. Si es verdad que hemos hecho muchas cosas en esos 43 años. Desde sus inicios estaba muy bien proyectada; tenía las ideas muy claras del estilo que quería tener y fue muy acertado, consolidándose con el tiempo.

-Hace unos años la cofradía decidió realizar estación de penitencia en la Catedral y ahora es el recorrido común ¿Cómo valora esos cambios?

-Son muy positivos. Hemos pasado -en muy poco tiempo- a un cambio de mentalidad en la Semana Santa de Córdoba muy importante. De vivirla de espaldas a la Catedral a vivir una unión muy interesante. Eso ha dado frutos bastante buenos. Recuerdo algún año, cuando la cofradía todavía no bajaba a la Catedral, que protestó durante el recorrido oficial porque no se nos acomodaban esos horarios e itinerarios para que la cofradía pudiera bajar a la Catedral. Eso ha sido un anhelo de siempre, hacer estación de penitencia en la Santa Iglesia Catedral. Y desde que se produjo el cambio, nosotros hemos visto una mejoría importante, porque el horario que manejamos ahora es de tarde. Tenemos un itinerario cómodo y sencillo, pero que nos permite vivir la estación de penitencia de manera interna y con bastante gusto y recogimiento. Los últimos años hemos aumentado el número de nazarenos. No hemos tenido ninguna incidencia y estamos muy contentos con los cambios que se han producido. Siempre hay cosas que perfilar y, en las reuniones de día junto con la Agrupación, se intenta exponer esos pequeños detalles. En general, el balance es más que bueno.

-La hermandad le ha dado al nazareno una importancia capital, hasta el punto de que se le dedica una exaltación.

Carlos Olivares./Foto: BJ
Carlos Olivares./Foto: BJ

-Esa idea la tuvo el anterior hermano mayor, Carlos Rubio, quizá viendo que la hermandad debería hacer una contribución a poner en valor la figura del nazareno como penitente. A la vista está que es uno de los componentes fundamentales de la Semana Santa.

-¿Ha mirado el mundo cofrade hacia otros aspectos, en lugar de al nazareno?

-Se ha centrado, principalmente, en los acompañamientos musicales, en las cuadrillas de costaleros, los capataces… cosas que son igualmente importantes, pero que han dejado atrás otros hechos. Ahora, eso sí, está habiendo un resurgir de altares de cultos. Pero estamos más pendientes de otras cosas y el nazareno queda relegado, totalmente.

-¿De ahí viene que algunas hermandades hayan perdido nazarenos en sus cortejos?

-Creo que en Córdoba hay que animar continuamente a los cofrades para que participen en los cortejos como nazarenos. No tenemos una tradición familiar, de antiguo, que haga que repitamos las cosas como nuestros padres y nuestros abuelos. Salvo una minoría, los que formamos parte del mundo cofrade no tenemos esa tradición y eso hace que cueste trabajo.

-Este año cambiaban de banda en el misterio ¿Cómo valora la llegada del Cautivo de Málaga?

-Muy contentos. Creo que ha sido una satisfacción mutua. Mientras podamos seguiremos estando juntos.

-La hermandad lleva una década con la banda de la Esperanza, pero tras el misterio ha costado un poco más mantener la banda ¿Por qué es tan difícil?

-Buscamos un estilo clásico de cornetas y tambores, y no hay un gran número de bandas, con calidad, con un repertorio clásico. A eso se suma que las bandas que hemos tenido de Sevilla es bastante complicado por cómo está configurado el mercado sevillano -por así decirlo-, poder establecer una continuidad en el tiempo, que satisfaga a ambas partes. Queda supeditado a terceras personas poder establecer una relación continua. Con Esencia, el tiempo que estuvo la banda con la cofradía fue muy productivo, y mantenemos una magnífica relación. Con San Juan Evangelista igual. Tengo la percepción que con Cautivo vamos a estar bastante tiempo.

Con la Esperanza hemos cumplido diez años. Forma parte ya de la vida de la cofradía. Por las características del repertorio y de la banda, la cantidad de cultos externos que tenemos, hace que hayamos establecido unas relaciones tan duraderas y tan fructíferas.

-En menos de un mes el Señor de la Sangre estará en la magna exposición de la Catedral ¿Cómo van los preparativos?

-Con ilusión. Va a ser una oportunidad de ver misterios en un entorno único. Reunir en ese lugar sagrado a tantísimos titulares, en torno a la advocación del nazareno va a ser algo irrepetible. La coordinación no es nada fácil y creo que la Agrupación está realizando una labor importante. Y espero que disfrutemos con la mayor intensidad posible.

-¿Qué le queda por hacer a Carlos Olivares y a su junta de gobierno?

-Muchas cosas. Es una hermandad joven que tiene parte de su patrimonio por definir todavía. Estamos adecentando los espacios que ocupamos tanto en Capuchinos como los que nos cedieron las monjas en el Císter, que quizá sea uno de los retos más inmediatos: establecer allí una casa de hermandad. Poner en valor esos espacios. Y seguir trabajando en la línea de la cofradía: incorporación de enseres, terminación de respiraderos de los pasos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here