Siete décadas de Cursillos de Cristiandad


Cursillos
Foto de familia del obispo de Córdoba con los miembros de la Escuela de Cursillos de Cristiandad de Córdoba./Foto: LVC
Manuel María Hinojosa Petit./Foto: Jesús Caparrós

Una representación teatral y una noche de convivencia ponían el broche, el pasado mes de junio, a un curso muy especial para el Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) de Córdoba. Y es que durante los últimos meses ha celebrado el 70 aniversario del primer Cursillo, que se celebró hace siete décadas en Mallorca, y que desde entonces no ha parado de crecer a nivel global, así como de estar en permanente vigencia y actualidad para miles de católicos.

En el caso de Córdoba, ya son más de un millar los Cursillos que se han celebrado y que tienen a la Casa de San Pablo, como epicentro del conocimiento, crecimiento y madurez de la fe. Así lo subrayaba a La Voz el sacerdote Manuel María Hinojosa Petit, quien además de ser canónigo de la Catedral de Córdoba y estar estrechamente relacionado con realidades eclesiales tan indispensables como Cáritas Diocesana, tiene una unión muy especial con el Movimiento de Cursillos de Cristiandad. No en vano, Hinojosa Petit es viceconsiliario nacional del MCC.

Y, cuando se cumplían 70 años del primer cursillo, el presbítero aseguraba que “en mi vida sacerdotal Cursillos ha sido y es mucho, casi todo, no entiendo ni se explica mi sacerdocio sin la referencia a Cursillos que ha sido una experiencia y presencia íntimamente unida a mi vida sacerdotal”.

En ese sentido, Hinojosa Petit manifestaba que “un dato histórico es que de los 70 años que estamos celebrando del primer Cursillo en el mundo, yo llevo viviendo 54 años profundamente vinculado a Cursillos en nuestra diócesis, a nivel nacional e internacional”. En consecuencia, “han sido miles de personas a las que he anunciado la alegría del Evangelio, a las que he acompañado en su proceso de encuentro con el Señor, a quienes recuerdo cada día en mi oración y de quienes yo he recibido amistad sincera, compañía fiel, gratitud generosa”.

Ante esto, el viceconsiliario nacional del MCC, aseguraba que “ellas son mi gozo en esta tierra y espero sean mi corona en el cielo, que diría Santa Teresita. En resumen, Cursillos ha configurado mi vida sacerdotal para ser lo que he sido y soy, ha hecho posible un sacerdocio fecundo y feliz, con gratitud siempre al Señor y a la Iglesia que, desde los primeros momentos de mi sacerdocio, puso en mi camino sacerdotal mi servicio, dedicación y entrega sin reservas a este Movimiento de Cursillos”.

¿Qué aporta Cursillos a la evangelización?

Manuel Sánchez./Foto: LVC

Por su parte, el consiliario de MCC Córdoba, Manuel Sánchez Gómez, explicaba La Voz que Cursillos aporta “algo fundamental: el primer anuncio de la fe en Cristo. Muchas veces podemos tener la tentación en la Iglesia de evangelizar comenzando por la doctrina y, esta, aunque fundamental, es un segundo paso”.

Ante ello, como aseveraba Sánchez, “lo primero es el anuncio gozoso de Cristo; el Cursillo aporta la posibilidad de un encuentro entre la persona y el Señor. Sin este encuentro, sin este enamoramiento, la vida cristiana es muy difícil”. Por lo que “sólo quien está verdaderamente enamorado puede afrontar las exigencias del amor. Amar por lo que otros dicen no vale de nada; ser cristiano por lo que otros dicen, tampoco. Cursillos te presenta al ‘Novio’; lo demás viene solo”.

Misión evangelizadora

Cursillos
Foto de familia del obispo de Córdoba con los miembros de la Escuela de Cursillos de Cristiandad de Córdoba./Foto: LVC

A principios de este año el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, mantenía un encuentro personal con los miembros de la escuela del Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) de Córdoba. En la misma, el prelado “felicitó al Movimiento de Cursillos por su misión evangelizadora, que propone la espiritualidad cristiana, diferente a otras formas de espiritualidad, donde se pone en el centro de la vida a una persona que es Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, que tiene un corazón y un corazón que ama a todos y cada uno de los seres humanos”.

Otro de los aspectos que pusieron en valor los cursillistas radicaba en que el obispo los animó a no dejar de anunciar el Evangelio y a “no descansar hasta lograr nuestra santificación y la de los que caminan a nuestro lado”.

“Te cambia la vida”

Finalmente, uno de los cursillistas perteneciente a la escuela del MCC de Córdoba, Ricardo Baena, desvelaba que, “cuando una persona hace un cursillo, lo primero que te dice es que le ha cambiado su vida”. Y destacaba que “hay un antes y un después”. En este sentido, el cursillista señala que “hay un trípode: oración, formación y acción. Y, cuando sales de allí, sientes la necesidad de ayudar, de ser Iglesia”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here