“Es un momento de encuentro muy bonito con el Señor, porque todo el pueblo se vuelca”


El director espiritual diocesano de ANE y ANFE, Tomás Pajuelo, explica los detalles de la Vigilia de las Espigas

Señor
Tomás Pajuelo durante la Vigilia de las Espigas celebrada en Priego de Córdoba en 2018./Foto: Diócesis de Córdoba
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Vigilia de las Espigas celebrada en Priego de Córdoba en 2018./Foto: Diócesis de Córdoba

La parroquia de El Salvador y San Luis Beltrán de Peñarroya-Pueblonuevo acogerá, este sábado, la Vigilia de Espigas. Una celebración donde la adoración al Señor es el centro de la misma. Sobre este acontecimiento, de carácter anual, el canónigo de la Catedral de Córdoba y director espiritual diocesano de ANE y ANFE, Tomás Pajuelo, explica a La Voz sus detalles

Vigilia de las Espigas celebrada en Priego de Córdoba en 2018./Foto: Diócesis de Córdoba

Pajuelo detalla que la Vigilia de las Espigas sigue el “esquema de la Adoración Nocturna, pero en la que participan todas las secciones de todos los pueblos y de la ciudad, donde hay Adoración Nocturna. Se reúnen, cada año, en un pueblo al final del curso y tiene como objetivo dar las gracias a Dios por los frutos del año”.

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Tomás Pajuelo durante la Vigilia de las Espigas celebrada en Priego de Córdoba en 2018./Foto: Diócesis de Córdoba

El capitular recuerda que “se comienza por la Eucaristía, que la preside el obispo, y luego, durante toda la noche, por turnos de una hora van adorando los grupos de los distintos pueblos al Señor”. De ese modo, “al terminar la oración, a las cinco de la mañana, se rezan laudes y se hace una procesión hacia los campos más cercanos de la parroquia donde se esté haciendo. Y se hace, públicamente, una bendición de los campos y de los frutos, dándole gracias a Dios por todos los dones recibidos”. La celebración “termina con un pequeño desayuno fraterno para todo el mundo y cada adorador regresa a su localidad”.

Vigilia de las Espigas celebrada en Priego de Córdoba en 2018./Foto: Diócesis de Córdoba

Pajuelo subraya que, en la Vigilia de las Espigas “participan tanto Adoración Nocturna Española (ANE) como Adoración Nocturna Femenina (ANFE), de toda la diócesis de Córdoba”. En este sentido, el director de ANE y ANFE destaca que “nos juntamos unas 600 o 700 personas, dependiendo de los sitios. Este año, que se celebra en Peñarroya, vendrá mucha gente de la Sierra”.

La Vigilia de las Espigas “está abierta a toda la gente que quiera ir”. A lo que hay que sumar que se trata de “un momento de encuentro muy bonito en el pueblo que se hace, porque todo el pueblo se vuelca, tanto en la organización como en la participación, se llenan las parroquias”, desvela Pajuelo. El sacerdote insiste en que “es un momento de encuentro muy bonito con el Señor. Es como un Adoremus largo, una noche entera adorando al Señor. Los sacerdotes que van se suelen poner en el confesionario”.

“Es toda la noche; es silencio, adoración”, detalla Pajuelo, quien explica que “no hay dinámicas de grupos. Y, mientras están descansando a los que no les toca, están conviviendo allí, en la plaza de la parroquia donde se celebra o en los salones parroquiales”.

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