“Era un sueño que tenía la cofradía desde hace muchísimos años”


El prioste de la hermandad del Resucitado, Francisco Mora, fue el encargado de recoger el galardón 'Gota a Gota de Pasión Córdoba 2019', Al Impulso Artístico

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Palio de la Alegría./Foto: Luis A. Navarro
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Eduardo Heredia y Francisco Mora. /Foto: Jesús Caparrós

Los galardones ‘Gota a Gota de Pasión Córdoba 2019′ tenían entre sus distinciones la que reconocía en Impulso Artístico. Un apartado en el que se busca reflejar las labores más meritorias de las realizadas en las distintas disciplinas del arte sacro, como orfebrería, talla, bordado, imaginería o restauración, que por su envergadura y calidad constituyan una importante aportación al patrimonio artístico de las cofradías.

En esta edición, el premio recayó en la hermandad del Resucitado, en reconocimiento a los importantes avances en su nuevo paso de palio. Un galardón que recogía, en la gala de entrega, el prioste de la corporación, Francisco Mora. Este no dudó en señalar que “este es el fruto del trabajo de muchas personas. Era un sueño que tenía la cofradía desde hace muchísimos años, hacer un palio para Nuestra Señora Reina de la Alegría”.

Mora subrayó que los avances en el paso que valieron el reconocimiento del jurado fueron fruto de “un trabajo exhaustivo y amplio”. Por lo que “hay que acordarse del diseñador, Rafael de Rueda, que hizo un dibujo que ha servido para que nuestro bordador, Jesús Rosado, haga ese magnífico palio”. Una obra que “creo que es excepcional, que deja una Gloria impresionante y que va a engrandecer la Semana Santa de Córdoba y el patrimonio de nuestra cofradía”. De tal modo que quiso “compartir ese trabajo con todos los hermanos. Somos una cofradía humilde, de barrio, pero que intentamos hacer las cosas lo mejor posible”.

El galardón Al Impulso Artístico de ‘Gota a Gota de Pasión Córdoba 2019′ se concedió por el conjunto de trabajos realizados para la mejora del paso de palio de María Santísima, Reina de la alegría, y especialmente el nuevo techo de palio bordado en oro fino y sedas por el artesano Jesús Rosado, siguiendo un diseño de Rafael de Rueda. La obra conjuga un elevado simbolismo, tanto mariano como propio de la Resurrección, con belleza y mérito artístico.