La vereita verde


Nosotros seguimos esperando, rezando, mirando a la cara de las vírgenes de Luis que él nos trajo, nos regaló, como si sus ojos fueran dos balcones a los cuales nos asomamos para verlo

capuchinos
Fray Ricardo./Foto: Álvaro Córdoba
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Fray Ricardo./Foto: Álvaro Córdoba

A continuación, les reproducimos de forma íntegra el artículo escrito por Rafael Cuevas, dedicado a Fray Ricardo de Córdoba:

De entre las piedras de la plaza verdea la vida más profunda de esta ciudad. Como abrir un libro de historia en el que cada primavera se colorea de verde el rincón más puro y limpio de Córdoba. La pisada de todos y cada uno de los que se acercan cada día a ver al Cristo de los Desagravios y Misericordia y a su Santa Madre servita, frenan el musgo que se va cuajando entre el chino y la losa, alumbrado por cinco farolas.

Si alguien ha pisado ese verde tan puro, que sale de las entrañas de la plaza, ha sido él. Sus locuras, su genialidad, sus puntos, su carácter, su personalidad, sus prontos, su arte, su maestría… han cruzado una y mil veces este sagrado entorno. Tarareando marchas o pasodobles taurinos o coplas de Juanita Reina, con sus enormes zancadas, con su rotunda voz, siempre con una bolsa, con rollos de papel cebolla bajo el brazo o el alba perfectamente doblada con el cordón franciscano dando bambalinazos por sus prisas de siempre. ¡Ay, las malditas prisas!

La vereita verde, que cantaba su Juanita Reina con la voz temblorosa, no ha criado hierba porque él, donde pisaba, pisaba fuerte, y se notaba. ¡Y tanto que se notaba! Tanto como para llenar de belleza una Semana Santa cordobesa triste y apagada, de la mano de Rafael, donde en La Gloria sigue reservada su mesa de la esquina esperando que aparezca cada noche a desplegar sobre la barra su último dibujo. Córdoba, Sevilla, Jerez, Cádiz… sus ciudades, sus predicaciones, están huérfanas desde hace unos días y todas, todas y cada una de sus devociones Los Ángeles, Rosario, Montesión, Los Negritos, La Yedra, Regla de Chipiona… están, como en esos cursis y preciosos diálogos entre reinas que él escribe, peleando por ver quién lo sostiene algún tiempo más. Las imagino a todas, aguantándolo, empujándole, como San Francisco sosteniendo a Cristo, en el cuadro de Murillo…

Estoy seguro que en su cabeza, ahora mismo, resuenan aquellas sevillanas que se cantaban en la Plaza cuando la Virgen del Rosario, cuajada de cuentas de piedras de colores, aparecía a la aurora del día: Virgencita que guardas mi cabecera, carita de jazmín, ampárame. Nosotros seguimos esperando, rezando, mirando a la cara de las vírgenes de Luis que él nos trajo, nos regaló, como si sus ojos fueran dos balcones a los cuales nos asomamos para verlo, para estar con él y soñar con una nueva Semana Santa.

Mientras tanto, alumbrada por cinco farolas, vuelve a estar la vereita verde cuajá de hierba.

1 Comentario

  1. Grande entre los grandes FRAY RICARDO DE CÓRDOBA …..!!!! el que impulsó la SEMANA SANTA cordobesa , muerta , inerte , llena de polvo en los altares de las Imágenes todo el año …Hermandades con un solo paso…él trajo el palio , buscó a la Virgen , propició su hechura ….5 de ALVAREZ DUARTE ..el Maestro ….gracias a él….diseños , bordados , actividades ….llenó de vida una SEMANA SANTA moribunda en los complicados años 70 . Todos los segundos pasos e incluso hasta terceros , EL CERRO , EL HUERTO …. vinieron , llegaron gracias al impulso de RICARDO ….
    No hay Hermandad en ésta Ciudad que no tenga un detalle , una señal de su paso por ella de RICARDO …., una huella de su empeño , su energía , su denodado esfuerzo cofrade ….hasta el final ….
    Nunca se le estará suficientemente agradecido …. Los que le hemos tratado y gozado de su amistad conocimos a un GENIO ….así …en directo ….

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