Cursillos celebra la última Hora Apostólica del curso


La celebración se realizó en la iglesia de San Jacinto y estuvo presidida por el canónigo, Manuel María Hinojosa Petit

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Manuel María Hinojosaa Petit./Foto: MCC
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Manuel María Hinojosaa Petit./Foto: MCC

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad tuvo, el pasado jueves 27 de marzo, el último encuentro de oración comunitaria del curso. La quinta Hora Apostólica se celebró  en la  iglesia hospital de San Jacinto (Los Dolores). Desde el MCC se ha señalado que “fue un encuentro de oración junto al Señor Sacramentado para pedirle por el Movimiento de Cursillos y especialmente por todos los Cursillos que se van a celebrar en Córdoba y en el mundo entero durante los próximos meses, para que todos recibamos la gracia de un corazón nuevo con el que acoger con esperanza Su Mensaje de salvación”.

La oración estuvo presidida por el capellán de Los Dolores, el canónigo Manuel María Hinojosa Petit, quien contempló la quinta bienaventuranza: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”. En primer lugar, Hinojosa encauzó la oración personal de los cursillistas, dando gracias a Dios por los bienes que el MCC de la diócesis de Córdoba ha recibido a lo largo de su historia en la Iglesia de Los Dolores; agradeció también al Señor por haber permitido que todavía estén entre nosotros hombres y mujeres que trabajaron desde los inicios del movimiento y siguen siendo hoy fermento en nuestros ambientes. A continuación, el sacerdote animó a todos los asistentes a “escuchar la voz del Señor para que como fruto de la escucha nuestros corazones sean misericordiosos, para que tengamos corazones pobres y humildes para sintonizar con los más necesitados y audaces para crear puentes de misericordia y compromiso de cercanía”.

La Comunidad congregada pidió a Jesús Sacramentado que “nos cuide y nos ayude para no dejar pasar un día sin ser ni tener un corazón misericordioso; caminemos en la certeza que hemos  de morir a nosotros mismos para darnos y dar vida a los demás”.

“Damos gracias a Dios por la oración compartida en la Hora Apostólica y por la semilla que ha calado en nuestro corazón de crear la Nueva Humanidad de las Bienaventuranzas”, se ha finalizado desde Cursillos.

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