Cursillos se reúne en Beato Álvaro


"Nuestro consuelo es vivir la adversidad desde y para Cristo, porque sintiendo su presencia, abandonándonos en Él"

La Comunidad de Cursillos de Cristiandad, se reunió en oración junto a Jesús Sacramentado, en la parroquia del Beato Álvaro de Córdoba. Una Hora Apostólica donde, “en la oración de petición a nuestro Señor, se ha rogado por el Movimiento, sus Grupos, la Escuela y especialmente por los Cursillos que se van a celebrar en Córdoba y en el mundo entero”.

Como se ha destacado desde Cursillos, la oración fue presidida por Tomás Pajuelo, que centró su predicación sobre la tercera bienaventuranza: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados”. El sacerdote les “propuso cómo hemos de afrontar la vida cuando está marcada por los sufrimientos y sacrificios: nuestro consuelo es vivir la adversidad desde y para Cristo, porque sintiendo su presencia, abandonándonos en Él, estaremos en paz y podremos vivir con alegría el ofrecimiento de nuestro dolor para que muchos puedan encontrarse con Él”.

Finalmente, desde el Movimiento se ha subrayado que “en esta Hora Apostólica nos cuestionamos sobre las causas de nuestras lágrimas, llegando a discernir por cuáles nos acercamos a Dios. Damos gracias a Dios por habernos traído a la oración que nos ha permitido recordar que el Señor, es el centro del perdón y la misericordia y sólo Él nos llama a ser felices, dichosos, bienaventurados”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here