San Francisco, abarrotado para disfrutar de la Candelaria


A la bendición de las candelas, le prosiguió la procesión claustral que “reparte la luz a los presentes, iluminando la iglesia hasta entonces en penumbra”

Candelaria
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María Santísima de la Candelaria en su altar de cultos./Foto: Huerto

“Un año más, decir día de la Candelaria en Córdoba es decir calle de la Feria, San Francisco y San Eulogio, es decir hermandad del Huerto”. Con estas palabras, la hermandad del Domingo de Ramos ha comenzado su valoración de los cultos en honor a su titular mariana. En la misma se ha recordado que ya el día 1, “una gran afluencia de grupos jóvenes de distintas cofradías, habían celebrado el Día de los Jóvenes con la eucaristía del segundo día de triduo y el posterior Adoremus. Una vigilia de oración ante Jesús Sacramentado que tuvo momentos íntimos y de recogimiento de una juventud dispuesta a vivir su fe en las cofradías en clave de misión”.

Al siguiente día, en una parroquia abarrotada, “toda una hermandad, honrada por la presencia del presidente de la Agrupación de Cofradías, desarrolló una liturgia singular para este día, ya tradicional desde aquél en que se bendijo la imagen titular, María Santísima de la Candelaria”. De tal modo que, a la bendición de las candelas, le prosiguió la procesión claustral que “reparte la luz a los presentes, iluminando la iglesia hasta entonces en penumbra”.

En ese día festivo, a la vela, los pichones, la fruta, las flores y el pan y el vino, seña de identidad de este día, se le sumaron las ofrendas en forma de donativo que algunos hermanos han regalado a la virgen por su onomástica: jarras y flores de talco para la capilla, pañuelo, flor de mano y un broche para lucirlo en su pecho, inspirado en una estrella existente en la Basílica de la Natividad de Belén, se ha subrayado desde la cofradía del Huerto.

A lo que hay que sumar que durante todo el día había estado María Santísima en besamanos. “Aun así, al finalizar la solemne función, la cola para besar la mano y pasar bajo el manto protector de Nuestra Bendita Madre se prolongó durante más de media hora, siendo el colofón a una semana intensa, donde los corazones de los devotos han estado volcados con su gran devoción mariana”.

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