Un Belén con las hermandades que se fundaron en la Trinidad y ya no están


El museo de la Trinidad tiene expuesto su Nacimiento con figuras de los misterios de la Redención y la Entrada Triunfal

Belén
Nacimiento expuesto en el museo de la Trinidad./Foto: Jesús Caparrós

Durante lo que resta de este mes de diciembre y principios de enero, el centro parroquial de la Trinidad, Carmen Márquez Criado tiene expuesto su Belén. El mismo, que ha sido dispuesto por el artista cordobés Rafael Cuevas, cuenta en su composición con algunas de las imágenes secundarias de los misterios de Nuestro Padre Jesús de la Redención y de la Entrada Triunfal en Jerusalén.

Se trata de dos hermandades que guardan una relación muy especial con la parroquia de la Trinidad, ya que ambas tuvieron su origen en dicha sede. Y, pese a que en la actualidad radiquen en otros templos, los responsables de ambas cofradías han donado sus figuras secundarias, mostrando que los lazos que los unen a la comunidad de San Juan y Todos los Santos permanecen inalterados.

En la presentación se contó con un nutrido grupo de fieles, así como con la intervención del párroco de la Trinidad, José Juan Jiménez Güeto; el responsable del museo, Rafael Mariscal; así como el antedicho encargado de dar forma al Belén. Cuevas señaló que la idea consistía en mostrar esos grandes nacimientos que poblaron los escaparates más celebrados de la ciudad en el siglo pasado. Y, como es costumbre en el artista, en la representación no faltan los motivos cordobeses, como el musgo que recuerda a la Sierra que flanquea a la capital, sin olvidar un sinfín de detalles como el guiño bodegón que se realiza con las frutas que exornan la obra.

Por su parte, Mariscal explicó que el Belén posee un recorrido que conforman otras piezas que también han sido expuestas y que se hallan en el museo. Desde un valioso lienzo hasta la imagen de un San Juan sedente, flanqueado por dos ángeles de Miguel Arjona, que ha cedido la hermandad del Socorro.
Finalmente, Jiménez Güeto bendijo el Belén y recordó la importancia de esta representación que remonta su origen a San Francisco de Asís. Señalando que la obra pone el broche a un año en el que el museo de la Trinidad ha acogido grandes exposiciones, como la dedicada a Isabel la Católica o la retrospectiva de Miguel Arjona.