La evolución de los pasos de misterio en Córdoba


El colaborador de La Voz de Córdoba, Joaquín de Velasco, analiza el origen y la evolución de los pasos de misterio en Córdoba

Córdoba
Joaquín de Velasco durante la conferencia./Foto: SH

Enmarcada en los actos conmemorativos del 75 aniversario de la imagen de nuestro Padre Jesús de la humildad y Paciencia, el cofrade Joaquín de Velasco ha pronunciado una conferencia sobre la evolución de los pasos de misterio de nuestra semana santa. Para ello se ha apoyado en la proyección de 140 diapositivas de distintas épocas, que han mostrado cómo ese tipo de pasos ha evolucionado hasta lo que el ponente calificó como “edad de oro de los misterios”, centrada por la competencia artística entre los imagineros Miguel Ángel González Jurado y Antonio Bernal Redondo desde la década de los noventa.
“Al toreo lo engrandeció la competencia entre Joselito y Belmonte. Al futbol la dualidad del Madrid y el Barcelona. Del mismo modo nuestra semana santa se ha hecho grande, en sus misterios, por la existencia de dos escuelas, de dos concepciones diferentes, y ambas geniales” declaró De Velasco a la Voz de Córdoba. Así, según el orador, González Jurado representaría el equilibrio, la belleza académica, el canon más clásico, mientras que en Bernal sería todo espectacularidad, teatralidad y fuerza.
El conferenciante comenzó definiendo el concepto, no siempre claro, de paso de misterio, y los clasificó en función del pasaje representado. Posteriormente realizó un repaso histórico, en el que ofreció datos de los primeros pasos de misterio, como un desaparecido prendimiento de Jesús que tendría su sede en la hoy parroquia de la Trinidad en el siglo XVI, o el hecho de que el misterio más antiguo que se conserva en la ciudad se viera por última vez en el vía crucis Magno, el calvario formado por el Cristo del Amor, los dos ladrones, la Virgen y san Juan.
“Hasta mediados del XIX, los pasos cordobeses eran pequeños. Poco más que una peana a la que se adaptaban largueros para llevarse como parihuelas. De ahí que los primeros misterios fuesen necesariamente conjuntos con pocas figuras, o de menor tamaño y peso que el natural”, argumentó. Sería a partir de la supresión del obispo Trevilla y la reorganización de la semana santa cuando los cofrades de la ciudad, enfrentados a la tarea de reconstruir sus procesiones, buscarían modelos en otras localidades vecinas, como Sevilla.
La renovación de las hermandades tras la guerra civil supondría también un salto evolutivo en nuestros misterios. El ponente elogió la imagen de Martínez Cerrillo y su concepto de misterio: “Sus figuras eran humildes y discretas. No sólo por razones económicas, que sin duda también existieron. También por el concepto de que las figuras secundarias no deben nunca competir en protagonismo con la imagen sagrada”.