De una Virgen coronada y a otra que lo estará


La hermandad de la Paz acude, de forma corporativa, a la coronación pontificia de Nuestra Señora del Carmen de Rute

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Representación de la hermandad de la Paz en la coronación de la Virgen del Carmen de Rute./Foto: LVC

La jornada de este sábado forma ya parte de la historia de la diócesis de Córdoba y sus cofradías. Y es que en la localidad de Rute se vivían momentos, de especial intensidad devocional, cuando la imagen de Nuestra Señora del Carmen era coronada por el obispo de Córdoba.
Bajo su palio, Demetrio Fernández imponía las coronas -recibidas de manos del canónigo de la Catedral de Córdoba, Manuel María Hinojosa Petit- al Divino Infante y a la patrona de Rute. Un momento para el que la archicofradía se había estado preparando durante años y que, en el último, ha estado jalonado por numerosos actos de carácter religioso, social, cultural y formativo.

Todo ello para llegar al momento esperado, en el que más de 80 de hermandades estaban invitadas. Entre ellas, la archicofradía lucentina de Araceli, que ejerció como madrina de la coronación. Así como otra hermandad que, en breve, verá coronada a su titular mariana, la Virgen de la Paz. La cofradía estuvo representada por varios miembros de su junta de gobierno, entre los que destacaba la presencia de su hermano mayor, Enrique Aguilar, así como la de la pregonera de la Semana Santa de Córdoba 2018 y camarera de la Virgen de la Paz, María José Sánchez.
Cabe recordar que, en total, se cursaba invitación a más de 80 cofradías ruteñas y foráneas, además de a todos los hermanos de la archicofradía, a las cortes de Reinas y Dama de Honor desde el año 1972, a los pregoneros y hermanos mayores de años anteriores.
El arcipreste de Lucena-Cabra-Rute, Juan Carrasco Guijarro, señalaba en los días previos que “hay mucha gente que, de manera silenciosa y callada, ha trabajado para hacer posible este día que será un beso de amor a María”. También ha intervenido el secretario de la Comisión de Coronación, formada por una quincena de miembros, Jesús Manuel Redondo Alba, quien mostraba “la gran emoción porque este camino tan intenso, en el que todos hemos realizado un gran sacrificio personal, y que nos deja la tranquilidad de que el próximo sábado se materializará la felicidad de un trabajo de evangelización mariano que hemos realizado durante todo este tiempo”.