“Hay posibilidad de hacer un paso nuevo para el Señor, pero mi primera opción es el palio que es lo que aprobó el cabildo"


Las bambalinas frontal y trasera del palio de la Virgen del Amor estarán terminadas el año que viene. A falta de las laterales, éste es el gran objetivo de los próximos cuatro años para el hermano mayor de Pasión, Manuel Díaz. Sencillo, directo y con las ideas muy claras, Díaz no rehúye -en la siguiente entrevista- ninguna de las cuestiones de actualidad de la cofradía del Alcázar Viejo, como lo han sido durante las últimas semanas los especulados cambios de alguna de sus bandas y capataces. Como tampoco se ha negado a desvelar qué hay de cierto y qué no sobre una hipotética candidatura para dirigir a la Agrupación de Cofradías.

Pasión
Manuel Díaz./Foto: Hermandad de la Pasión

-¿Cómo han sido estos cuatro años?
-Fenomenales. Al principio comienzas con mucho por aprender y lo he hecho. Siempre con la idea de gestionar a la hermandad como a una empresa, independientemente de que todos sabemos el fin que tiene una hermandad. Sin ingresos no podemos tener gastos. Y la cofradía tenía pendiente, desde hacía mucho tiempo, hacer un palio con arreglo a la Semana Santa de Córdoba. Y un proyecto de verdad, porque si Dios quiere el año que viene la bambalina frontal y la trasera ya estarán terminadas. Pero no se van a estrenar hasta que esté el palio terminado, que espero que sea en estos próximos cuatro años.
-¿Se conseguirá?
-En función de los ingresos. Los eventos más importantes que tenemos son en colaboración con la hermandad de la Paz. Ellos también tienen muchos proyectos importantes como la coronación o la casa de hermandad, que ya han terminado. Y tenemos que organizar eventos importantes porque, al ritmo que lleva una cofradía, si no haces cosas que se salgan un poquito más de lo normal no llegamos.
-Y el paso del Señor.
-Juani (Juan Pérez), que es carpintero y mi vice hermano mayor lo ha estudiado y está muy mal. Hay posibilidad de hacer un paso nuevo para el Señor, pero lo que no me gusta es dejarle cargas a nadie. Mi primera opción, sí o sí, es el palio, pero podemos tener una opción de hacer el paso una vez que liquidemos la hipoteca del local y hacer una rehipoteca, pagando la misma letra. Y siempre con el consenso de todos los hermanos.
-¿Qué es lo que más le ha sorprendido del gobierno de la hermandad?
Manuel Díaz./Foto: Francisco Patilla

-Hay muchísima más gente que colabora de la que yo pensaba. Esto lo veía dependiendo de la gente que está (en la junta de gobierno) hay personas que se arriman y otras que se separan. Desde el principio le abrí las puertas a todo el mundo. Nos abrimos a Córdoba entera. Hay que crecer y tener una hermandad grande, no me conformo con tener una hermandad de barrio.
-¿El cambio de recorrido se ha notado en el aumento de nazarenos?
-Un recorrido más corto, a la larga, te beneficia. Es verdad que hemos crecido en mantillas. Y que para los niños y las personas mayores es más cómodo. Aunque siempre hay a quien le gustaría estar ocho horas en la calle (ríe). Antes dábamos una vuelta importante a Córdoba; ahora salimos y tenemos prácticamente la carrera oficial en la puerta. A día de hoy no hay otra opción.
-¿Se planteó otra?
-Como la Policía es hermana de honor se planteó ir a Fleming, pero bajan las hermandades de la Paz y de las Palmeras. Por lo que era inviable. La única salida es por Caballerizas, no hay otra opción.
-También se hizo el retablo de la capilla del Señor.
-Es una de las cosas de las que me siento más satisfecho y quedará para siempre. Y, en estos cuatro años, vamos a intentar que pinten el techo. Se quedaría espectacular. Hay que hacer este tipo de cosas porque todo no va a ser para el Miércoles Santo.
-¿Qué destacaría de su junta de gobierno?
Joaquín de Velasco y Manuel Díaz./Foto: Jesús Caparrós

-El compromiso. Hay una mezcla de juventud con gente veterana como Juani, Manolo el Gitano, Maribel que son de la hermandad desde siempre. Tengo la suerte además de tener un grupo joven, que ya se han hecho mayores y la base ya la tengo en la junta de gobierno. Aparte de buenos son comprometidos. Necesito a personas que aporten y ellos lo hacen.
-Se ha hablado mucho de las bandas…
-Estoy súper contento con las dos. Para mí Coria es la mejor que viene a Córdoba, o de las mejores con diferencia. El trato con Camilo, su director, es magnífico. Solo me falta hacerlo hermano, a ver si lee la entrevista y se decide (risas). Santo Tomás tiene muy buen nombre en Córdoba desde que tocaba en la Paz. Con nosotros vivieron un periodo de adaptación el primer año y hemos terminado súper contentos con ellos y estamos en conversaciones, buscando siempre lo mejor para la hermandad.
-Y también de los capataces.
-Félix ha sido mi capataz durante 16 años y lo considero como uno más de la junta de gobierno. Es la persona que siempre tienes para todo en la hermandad y eso es muy de valorar. Si yo soy hermano mayor es porque hace cuatro años fue él quien me propuso. El Señor tiene una cuadrilla muy consolidada e, incluso, por desgracia hay que decirle a alguno que no hay sitio. La evolución de la cuadrilla, desde el Vía Crucis Magno, ha sido brutal. Y siempre contando con una parte fuerte, veterana.
La relación con Curro es espectacular, desde el primer momento. Ha estado en su casa, que es ésta, durante siete años. La implicación que tiene con las hermandades es total, tanto con la mía como con las demás. Estamos también en conversaciones con él para ver cómo planificar el futuro de la hermandad y consolidemos la cuadrilla del palio, que es lo que queremos. Muy contento con los dos.
-¿Siguen los dos?
-Nos gustaría, nos gustaría.
-Se ha llegado hablar de que, junto al hermano mayor de la Paz, se han planteado presentar una candidatura a la Agrupación ¿Lo han contemplado en algún momento?
Manuel Díaz y Enrique Aguilar./Foto: LVC

-No. Se ha dicho un millón de veces. Es verdad que tenemos una relación muy buena con muchos hermanos mayores y al presidente de la Agrupación lo votan los hermanos mayores. Tenemos un grupo en el que compartimos necesidades, preguntas y se ha convertido en importante. Cuando entramos fuimos muchos: Jesús Casero en las Penas de Santiago, al poco tiempo Manolo Bonilla en la Cena, Quique (Aguilar), Fernando (Castro) en el Perdón, Juan (Rodríguez) en la Estrella… nos juntamos y hemos fraguado una relación muy bonita. Todos te abren sus puertas. La relación es buenísima y se puede pensar que nos presentamos, avalados por muchos hermanos mayores. Pero en serio no nos lo hemos planteado nunca. Los proyectos que tenemos en marcha (Pasión y Paz) requieren mucho tiempo. Aparte, esta Agrupación ha llevado el apartado económico de forma fenomenal y le ha dado difusión a la Semana Santa de Córdoba con las magnas. El traslado de la carrera oficial, etc. Lo han hecho bien.
-El peor y el mejor momento en estos cuatro años.
-El peor ha sido la muerte de mi padre. Es una cosa que no te la planteas ni esperas, aunque estuviera malo. Y, en cierto modo gracias a la hermandad que te quita mucho tiempo, no te deja para pensar demasiado.
Los mejores momentos desde la bendición de la capilla (era más complicado que hacer el palio); el vía crucis de la Agrupación con el Señor en la parihuela de Málaga; el diseño del bacalao y su ejecución en un año.

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