“La derogación de los acuerdos Iglesia-Estado iría contra la Constitución"


José Carlos Cano explica que las inmatriculaciones de templos católicos acabó con la discriminación que había hasta entonces hacia la Iglesia católica frente a otras confesiones religiosas

José María Coello de Portugal y José Carlos Cano.
José María Coello de Portugal y José Carlos Cano. /Foto: LVC

El presidente de Foro Europa Ciudadana y profesor de Derecho Constitucional y de Derecho Europeo de la Universidad Complutense de Madrid, José Carlos Cano, abordó hoy en Córdoba, dentro del ciclo de conferencias “La libertad religiosa en la Unión Europea”, el concepto de laicismo y laicidad en las relaciones entre Iglesia y Estado y las diferencias que subyacen entre uno y otro concepto.
Bajo el título ¿Por qué laicismo y laicidad no es lo mismo?, el profesor Cano comenzó su intervención explicando la diferencia entre ambos conceptos y, en ese sentido, señaló que “en la opinión pública en ocasiones se producen malentendidos que pueden tener cierta trascendencia, en la medida en que puedan generar equívocos y errores a la hora de interpretar la realidad jurídica. Es el caso de los conceptos de laicismo y laicidad. Estas interpretaciones erróneas provocan en algún caso se interpreten de forma equivoca derechos ya consolidados y reconocidos en la Constitución española”.
Por ello, el presidente de Foro Europa Ciudadana aclaró que España es un país laico en el que impera la neutralidad frente a las diversas creencias religiosas. “Pero esa misma neutralidad no puede ignorar la realidad y, así lo establece también la Constitución, a la hora de enmarcar las relaciones del Estado con la Iglesia católica, siendo en primer término que la religión católica es la mayoritaria entre la ciudadanía española”, abundó José Carlos Cano.
El estatuto jurídico de la Iglesia se enmarca ya en los parámetros establecidos en la Constitución española de 1978 al incluir la referencia al catolicismo como creencia mayoritaria en la sociedad española, y al singular estatuto que ostenta en nuestro país debido al concordato con la Santa Sede. Por tanto, eliminar esa discriminación positiva hacia la iglesia católica y derogar los acuerdos con la Santa Sede, tal y como han pedido algunos partidos políticos, iría en contra de la Carta Magna y podrían eventualmente ser considerado inconstitucional.
En este contexto, la inmatriculación de templos católicos, como pueden ser la Mezquita-Catedral de Córdoba, se puede enmarcar en esa singularidad derivada de la neutralidad del Estado español, evitando una discriminación que impedía la inscripción registral de los templos dedicados al culto católico, frente a los de otras confesiones religiosas.
El profesor Cano ha analizado el caso de Francia y como son sus relaciones con la Iglesia católica. “En Francia, un país declaradamente laico, se establece una interpretación coherente de laicidad positiva, evitando así laicismos, decimonónicos, caducos y que recuerdan a periodos oscuros, tanto en Francia, como en España”, afirmó el Presidente de Foro Europa Ciudadana.
De hecho, el Presidente francés, Emmanuel Macron, explícitamente ha declarado ante la Conferencia episcopal francesa que hay que llevar a cabo una interpretación de la laicidad coherente con la importancia en Francia de la Iglesia Católica.

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