Las cinco coronas de San Fernando


Juan José Primo Jurado realiza una brillante exaltación, donde conjuga historia, arte, espiritualidad y literatura

san fernando
Juan José Primo Jurado./Foto: LVC

La iglesia de San Nicolás ha sido el enclave donde, este miércoles y coincidiendo con su festividad, se ha celebrado la exaltación a San Fernando. La misma ha sido pronunciada por el historiador y subdelegado del Gobierno en Córdoba, Juan José Primo Jurado. Presentado por el canónigo Antonio Gil, Primo Jurado ha ofrecido un tributo al Rey Santo marcado por la brillantez. Y haciendo gala de una conjunción perfecta de historia, arte, espiritualidad y literatura.
Antonio Evans
Antonio Evans./Foto: LVC

La figura de San Fernando ha tenido como hilo conductor a cinco coronas. En la primera, la de la historia, Primo Jurado ha destacado que “es uno de los monarcas más importantes de la Historia de España, tanto por su labor unificadora de Castilla y León como el impulso reconquistador, aprovechando el éxito obtenido en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212)”. Un hecho que le ha servido para recordar que “las armas del Rey Fernando y sus atributos monárquicos adquieren, a la luz del ingenio de los poetas, un poder simbólico condensado en estos tercetos que iban acompañados de sus respectivas imágenes hechas para las fiestas con motivo de su canonización. La loriga: Vistió el Sagrado Monarca/la Justicia: y hoy la obliga/su loor, siendo Loriga”.
La corona de la ciudad de Córdoba
“Fernando III fue decisivo para Córdoba, dándole una vitalidad ausente en sus últimos dos siglos. Deshabitada y rodeada de territorios hostiles, la incluyó en la jurisdicción real y la dotó de un generoso y modélico Fuero de Ciudad, que diseñaba sus instituciones municipales y garantizaba su repoblación con hombres libres, sobre todo castellanos y leoneses. Dividió la ciudad en 14 barrios o collaciones. El propio Rey residió en ella hasta liberarla de amenazas bélicas”, ha subrayado Primo Jurado en este apartado.
La corona del Arte
Antonio Gil
Antonio Gil./Foto: LVC

La consagración de la Catedral y el respeto al monumento, unido a la creación de las 14 parroquias que siguen atestiguando esta etapa de la ciudad, han ocupado esta parte de la exaltación: “Celebramos este año la Exaltación de San Fernando en una de ellas, San Nicolás de la Villa. Aquí radica la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, mi hermandad de penitencia, a la que no puedo olvidar en un día como hoy”.
La corona de la Iglesia
Primo Jurado
Juan José Primo Jurado./Foto: LVC

“Fernando III es el Rey Santo desde su canonización en 1671 por el Papa Clemente X, quien terminó por confirmar lo que el pueblo hispánico sentía desde hacía siglos y desde centurias atrás anhelaba. Fue el segundo rey español, tras San Hermenegildo, elevado a la santidad”, ha recordado Primo Jurado. Y ha sido especialmente emocionante el recuerdo de la inscripción de su epitafio: “Aquí yace el muy honrado rey Fernando que conquistó y libertó a toda España. Fue el más leal, el más franco, el más humilde, el más respetuoso hacia Dios, el más servicial con los demás, y el que siempre supo honrar y pagar muy bien a sus amigos”.
La corona de la Virgen
La parte final de la exaltación ha tenido como protagonista a la Virgen Capitana: “La tradición señala que Fernando III trajo consigo la imagen de la Virgen de Linares y la depositó en una atalaya mora cuando acudió a asediar Córdoba en febrero de 1236. Dado que la Reconquista de Córdoba es la primera que se produce en Andalucía tras las de algunas plazas jiennenses, podemos afirmar que estamos hablando de una de las devociones marianas andaluzas más antiguas”.
Un compromiso y una plegaria

Tras una emotiva salve a la Virgen de Linares, Primo Jurado ha finalizado su exaltación con unos hermosos versos dedicados a San Fernando: “Oh Cristo, Rey de reyes, que tuviste/en Fernando el vasallo más sincero/por su virtud gozosos te cantamos/y pedimos nos lleves a tu reino”.