“Tengamos claro que detrás de los datos hay personas”


El secretario de Cáritas Diocesana, Salvador Ruiz, presenta el balance de la institución cordobesa, correspondiente a 2017

Cáritas
Salvador Ruiz, María Dolores Vallecillo y Manuel María Hinojosa./Foto: MCS

“Tengamos claro que detrás de los datos hay personas. Y las personas para Cáritas no son objetos, sino sujetos de la transformación social”. Con estas afirmaciones, el secretario de Cáritas Diocesana, Salvador Ruiz, ha presentado el balance de la institución cordobesa, correspondiente a 2017. En un acto en el que han estado presentes el delegado, Manuel María Hinojosa Petit, y la presidenta, María Dolores Vallecillo; Ruiz ha partido de esa premisa para desgranar los datos, en torno a tres ideas.
“La crisis no ha acabado”
Así de claro se ha manifestado el secretario de Cáritas, quien ha detallado que -en 2017- la institución ha ayudado a 20.000 familias en toda la diócesis. Ello a través de las más de 170 cáritas parroquiales y alrededor de 1.700 voluntarios con que cuenta la institución. Sobre estos últimos, Ruiz ha recalcado que -además de atender a las demandas primarias- ofrecen un trato cercano, comprensivo, de escucha, etc. Mientras que las cáritas parroquiales han invertido en torno a los 720.000 euros en ayudas.
“La crisis no ha sido neutral”
Ésta ha sido la segunda idea que ha centrado el balance detallado por Ruiz. Éste no ha dudado en señalar que “se ha cebado con los más vulnerables”. En este sentido, ha llamado la atención sobre la “feminización de la pobreza, que tiene rostro de mujer”. Para, en segundo lugar, afectar a los menores. “Los niños que hoy son pobres serán adultos pobres, con toda probabilidad”, ha alertado el secretario. Para poner el foco, en tercer lugar, sobre los mayores y los discapacitados. A estos, Cáritas presta servicio domiciliario con 40 mujeres en riesgo de exclusión social, por lo que la ayuda es doble.
“Todavía es posible la esperanza”
La parte positiva del mensaje no deja de tener su advertencia. En este sentido, Ruiz a explicado que, antes de la crisis, a los mileuristas “se les consideraba pobres, mientras que ahora se ve normal”. Y ha puesto de relieve que la mitad de los hogares en exclusión social no tienen el colchón de familiares y amigos, como sí sucedía al principio de este triste período económico. Si bien, “en tiempos difíciles, tanto la sociedad cordobesa como su comunidad cristiana han demostrado su gran solidaridad”.
Finalmente, Ruiz ha recordado que Cáritas atiende a 832 personas sin hogar, a 50 cada noche en el hogar de transeúntes. Ello sin olvidar el esfuerzo y la apuesta de la institución por la formación y el empleo, “como signo de otro modelo económico posible”. Sin olvidar que la inversión que realizan en la diócesis es de 5.4 millones de euros.

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