Cada vez más cerca de la Blanca Paloma


La hermandad del Rocío de Córdoba afronta la recta final del camino hacia la aldea almonteña

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Hermandad del Rocío de Córdoba./Foto: Jesús Caparrós

El camino va tocando a su fin para las hermandades. Entre este jueves y el viernes, el grueso de las filiales rocieras, llegará a la aldea y se dispondrá a prepararse para rendir el tributo merecido a la Blanca Paloma, a la Virgen del Rocío. Y lo harán, como en el caso de Córdoba, tras muchos días de camino en que las emociones han sido muchas.

Así, cuando en la tarde de este viernes (18:30) los rocieros cordobeses crucen el Puente del Ajolí, el bagaje será mucho mayor que el de nueve días normales. Sino el de algo más de una semana en que cada momento ha sido disfrutado con la conciencia de que, cada instante es especial, la preparación debida para -llegado el momento- presentarse con lo mejor de sí ante la Blanca Paloma.

Y, con esa conciencia, la hermandad cordobesa vivió ayer otra jornada intensa. En esta ocasión la misa no la presidió su consiliario y canónigo, Tomás Pajuelo, sino que otro capitular, José Juan Jiménez Güeto, tomo el testigo del sacerdote, para seguir profundizando en una fe que, estos días, está aun más a flor de piel en los rocieros cordobeses.

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