Una procesión de Enfermos e Impedidos única


La procesión estuvo precedida de una vigilia por los cristianos perseguidos que se celebró en la Capilla de Nuestra Señora del Rosario de la parroquia de San Bartolomé de Montoro

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Procesión de Enfermos e Impedidos de Montoro./Foto: Pedro Delgado

(Pedro Delgado). Un año más la Muy Antigua, Primitiva, Ilustre, Venerable y Dominica Cofradía del Santísimo Sacramento, Nuestra Señora del Rosario y San Bartolomé, patronos de Montoro, dando cumplimiento a lo establecido en sus reglas ha dado culto a Jesús Sacramentado con la organización de la Procesión de Enfermos e Impedidos de Montoro.
La procesión estuvo precedida de una vigilia, ante Jesús Sacramentado, por los cristianos perseguidos que se celebró en la Capilla de Nuestra Señora del Rosario de la parroquia de San Bartolomé. Al término de la misma el cortejo salió desde la mencionada iglesia para llevar a Jesús Sacramentado a las casas de los enfermos de la ciudad por Pascua Florida, habiendo acercado la comunión a una decena de hogares montoreños.

El Santísimo era portado por Tomás Palomares Vadillo, párroco de San Bartolomé y consiliario de la cofradía, siendo cobijada su Divina Majestad con el palio del siglo XVIII de la Parroquial de San Bartolomé. Además han podido observarse el juego de incensarios recientemente ejecutados por el orfebre cordobés José Navarro o el conjunto de dalmáticas de finales del S.XVIII adquiridas en un anticuario.
Con el regusto de procesiones de otro tiempo, totalmente desaparecidas en nuestra diócesis, esta salida es en la actualidad la única procesión de Enfermos e Impedidos que se realiza en la provincia de Córdoba.