La lluvia pone en jaque a la Borriquita dos años después


Durante la estación de penitencia de 2016, la hermandad sufrió un fuerte aguacero tras salir de la Catedral. Dos años más tarde, la cofradía se ve obligada a suspender la estación de penitencia

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Pasos de la hermandad de la Entrada Triunfal en la iglesia de San Lorenzo./Foto: Luis A. Navarro

La hermandad de la Borriquita se ha visto obligada a suspender su estación de penitencia, a consecuencia de las adversas condiciones meteorológicas. Con lluvia, débil pero persistente, desde la madrugada la corporación que preside Francisco Figueroa ha adoptado esta dolorosa decisión. Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología dan mejoría para la tarde de este Domingo de Ramos, en la que hay programada la salida de hasta cinco hermandades.
El aguacero de 2016
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Fieles a las puertas de la iglesia de San Lorenzo, esperando la salida de la Entrada Triunfal./Foto: Rafael A. Ojeda

En la memoria de la hermandad de la Entrada Triunfal siempre quedará el recuerdo de uno de los aguaceros más importantes sufridos por un cortejo. La cofradía que abre la Semana Santa lo sufría en 2016 en las inmediaciones de la plaza de las Tendillas. “Cuando estábamos a la altura del Conservatorio tuvimos que tomar una decisión porque la lluvia no cesaba”, recordaba para La Voz de Córdoba, el capataz de Nuestra Señora de la Palma, Antonio Jesús Ortega, sobre aquel momento. Éste ponía de relieve que “fueron momentos muy duros, pero siento el orgullo de ver como la cuadrilla estuvo a la altura de las circunstancias”.
El paso de palio de la Virgen de la Palma caminó desde ese punto hasta el refugio que la Agrupación había dispuesto en el instituto Góngora sin arriar el paso. “El orgullo de ver el amor de los costaleros a su imagen y los compañeros que estaban fuera, alrededor del paso para dar ánimo, fue impresionante”, enfatizaba el capataz. Cabe recordar que el cortejo salió con un sol reluciente desde el templo mayor.
La lluvia y el aniversario
Un recuerdo que, con las previsiones para la primera parte de este Domingo de Ramos, cobra fuerza. Y es que la lluvia marcará la más que probable suspensión de la estación de penitencia, en el año en que se celebran los 25 de la Virgen de la Palma en la hermandad.
La historia de Nuestra Señora de la Palma es bastante peculiar. La imagen que esculpiera un joven imaginero, Francisco Romero Zafra, que ha alcanzado un gran prestigio a nivel nacional e internacional; no fue concebida para la hermandad de la que es cotitular: la de la Entrada Triunfal. Si bien, el empeño de Fray Ricardo de Córdoba propició que la Virgen llegara a San Lorenzo y se incorporara estatutariamente a la cofradía del Domingo de Ramos, en 1993, mientras que había sido esculpida en 1991.
En 1994, la Palma se incorporaba al cortejo procesional de la Borriquita, mientras que la Virgen de la Victoria pasaba a ser la titular letífica de la cofradía. Comenzaba así una historia de devoción que, en 2018, cumple su 25 aniversario en la hermandad de San Lorenzo que, en la actualidad, preside Francisco Figueroa. Una corporación que ha querido rendir homenaje a su pasado. De tal forma que la imagen lucirá el próximo Domingo de Ramos el mismo terno que la primera vez.
Para ello, la cofradía ha encontrado la complicidad de otras dos hermandades: la Merced y la Sangre. De esta suerte, la Virgen de la Palma se halla ataviada con el manto blanco de la dolorosa de San Antonio de Padua, mientras que luce la saya, también blanca, de la Reina de los Ángeles. Una estampa que, sin ser inédita, mostrará un aspecto poco acostumbrado de la talla de Francisco Romero Zafra. Un ‘estreno’ cargado de nostalgia y sentimiento, que a buen seguro hará las delicias de los cofrades de la hermandad de San Lorenzo, que se mirarán en el espejo de su historia.
Respecto al resto de novedades sobresale la restauración de respiradero y varales del paso de palio, realizados por Orfebrería Herpoplat; Túnica para Nuestro Padre. Jesús de los Reyes, realizada por Antonio Villar Moreno.