El esplendor de Juan de Mesa late en San Agustín


En la siguiente galería fotográfica puede disfrutarse del imponente Cristo que realizara el inigualable genio del Barroco

Juan de Mesa
Cristo de las Angustias./Foto: Jesús Caparrós

Entrar en San Agustín es abrazar tiempo y materia, el legado del pasado más brillante, que se funde con el restaurado templo que siempre fue la casa de Nuestra Señora de las Angustias y su Hijo muerto. Es recorrer las naves que conocieron y en las que tanto rezaron Pablo García Baena y el inolvidable dominico, Rafael María Cantueso. Es adentrarse en el umbral perpetuo de la Córdoba que fue, proyectado en la madre y maestra, en el conjunto escultórico que Juan de Mesa entregó al mundo, justo antes de morir.
Y allí, Nuestra Señora ha aguardado este Viernes de Dolores a que el Hijo retorne a su regazo, después de que los fieles hayan podido besar su pie, proseguir la historia y pedirle y agradecerle los avatares de un año. En la siguiente galería fotográfica puede disfrutarse del imponente Cristo que realizara el inigualable genio del Barroco: Juan de Mesa y Velasco.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here