Antonio Villar se vuelca con la Merced

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Del taller del bordador cordobés saldrán parte de dos de los grandes estrenos de la hermandad de San Antonio de Padua

Villar
Antonio Villar./Foto: Jesús Caparrós

El nombre del artista cordobés Antonio Villar está estrechamente ligado a varias hermandades de la capital cordobesa. Si entre otras muchas, la Sentencia y el Perdón pueden dar cuenta de sus grandes dotes como vestidos, no cabe duda de que la de la Merced es una de las grandes referencias en su labor como bordador. Ésta quedará patente en dos estrenos que verán la luz el próximo Lunes Santo en la estación de penitencia.

El primero es una clámide que lucirá el Señor Humilde de la Coronación de Espinas. Una interesante pieza que ha sido donada por el activo grupo joven de la cofradía mercedaria y que ha sido realizada por Villar. Para la misma, el artista ha hecho uso de bordados antiguos, que dotan a la pieza de un empaque bastante evidente. De la obra destaca además su simbología, en la que sobresale la figura del pelícano.
El estreno más esperado
Con diseño de Javier Sánchez de los Reyes, en la parte del bordado; y de Manuel Valera (también ejecución), en la orfebrería; Villar asegura que la pieza “culminará un palio diferente a los demás y de primera línea. Es un conjunto magistral, porque la pieza que ha diseñado Valera es alta joyería cordobesa”. Asimismo, ha confesado que, entre este viernes y el lunes dará la primera puntada.
Sobre la parte de orfebrería del respiradero de Valera, el bordador ha subrayado que “es magnífica. Es un canto a la advocación de la Virgen”. De hecho, la cartela principal representa a San Pedro Nolasco entregando la casulla arrodillado ante la Virgen de la Merced, y “es maravillosa”. Mientras que, acerca de la originalidad de la pieza ha destacado que, además de conjugar las dos disciplinas artísticas, los paños bordados “son muy grandes”, ya que cada lateral -de los dos gemelos del frontal- tiene 80 centímetros de largo.
Uno de los aspectos más interesantes de la obra que va a realizar Villar, se halla en el uso de la técnica de la paredilla (la misma, como explica el bordador, implica que el bordado lleva una altura que requiere el uso de cantos, también bordados). En consecuencia, el respiradero de la Merced llevará bordados a diferentes alturas.

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