López del Espino: La imaginería como arte mayor


El artista lucentino presenta su última obra, María Consuelo de los Afligidos para la cofradía de la Salud de Murcia

López del Espino
María Consuelo de los Afligidos./Foto: Jesús Ruiz ‘Gitanito’

El imaginero lucentino, Francisco Javier López del Espino, lo ha vuelto a hacer y ha dado un nuevo paso adelante en su concepción de la imaginería. Ello a través de su última obra, María Consuelo de los Afligidos. Un conjunto escultórico que va destinado a la cofradía de la Salud de Murcia y que muestra las mejores virtudes del artista que, entre otros trabajos, está realizando las imágenes que compondrán el misterio de la hermandad del Rocío de Pasión de Cabra.

Cabe recordar que López del Espino daba a conocer, en fechas recientes, su último trabajo. Se trataba de una imagen de San Jerónimo, que no va a dejar indiferente. El conjunto escultórico presenta al santo en un estado de éxtasis con la cruz alzada en su mano izquierda, mientras con la mano derecha coge el libro de la traducción y lo arruga como símbolo de conexión divina con el Señor. En la obra aparecen símbolos alegóricos y biográficos como la calavera, las plumas, la tinta, el tintero y pequeños libros perfectamente plasmados por el escultor, completa el conjunto un Ángel que toca la trompeta del Apocalipsis en mitad del desierto. Una obra que, por tanto, se aleja de los cánones clásicos con que ha sido representado San Jerónimo. Especialmente, por Salcillo y Montañés.
López del Espino
Con una vocación por el arte desde a infancia, el imaginero se traslada a Córdoba con 17 años, para realizar los estudios de grado medio de talla artística en madera. Con posterioridad, inicia los estudios de grado superior en escultura, a la vez que entra a trabajar con importantes imaginemos cordobeses. A ello hay que sumar que trabaja durante dos años y medio en la escuela taller La Merced VI, encargada de reconstruir el retablo mayor de la iglesia de La Merced en el edificio de la Diputación de Córdoba.
Su producción artística se caracteriza por tener “un marcado carácter personal, debido al riguroso estudio de los sentimientos del ser humano antes de ser trasladados a la madera y a la excepcional capacidad expresiva de sus imágenes”. Con una producción que ha llegado a numerosas localidades andaluzas y castellanas. Pero, sin duda, uno de sus trabajos más emblemáticos, hasta la fecha, es la estatua de San Juan Pablo II, que bendijo el Papa Francisco y que se halla en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

1 Comentario

  1. La imagen de San Juan Pablo II no está en la Plaza de San Pedro del Vaticano; alli se bendijo pero está expuesta al culto en la Iglesia de San Pedro MArtir de Lucena

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here