Manuel Laguna: “Esperamos ser capaces de hacer un paso nuevo a San Rafael”



Cuando dos cofrades se encuentran en plena Cuaresma, sea cual sea su edad, tipo y condición, siempre acaban hablando del tiempo. Meteorología que también sale a relucir a los pies de San Rafael con Manuel Laguna, pero rápida mente el tiempo -el del paso de los años- va a cobrar protagonismo. La hermandad de Ánimas, la Agrupación de Cofradías y San Rafael centran una entrevista en la que Laguna valora los profundos cambios de una Semana Santa que, ante todo, ha dejado a Laguna la alegría de la gente que ha conocido y que, a diario, le sigue demostrando su afecto.
-¿Cómo recuerda la Semana Santa de sus comienzos cofrades?
-Era una Semana Santa totalmente distinta. Primero, porque en los años 60 llevaba un retraso enorme con respecto a otras capitales. Quizá el decreto del obispo Trevilla le hizo mucho daño a la Semana Santa de Córdoba y ese periodo de tiempo lo perdieron. Por eso, en esas fechas no veías costaleros, muchos de los pasos llevaban luces de batería, las flores eran, en algunos casos, hasta de plástico… el paso de los años 60 a la actualidad no tiene punto de comparación. Le ha ido comiendo tiempo al tiempo, con ese retraso respecto a tras capitales. Hoy podemos codearnos con cualquier semana santa de Andalucía. Independientemente de que, cuando se produjo el boom de las cofradías en los 70 se hicieran cosas que no estaban bien, lo que llevó a rectificar después. Se trabajó dos veces. Pero estuvo bien, porque había mucha ilusión. Hoy día se está trabajando con cabeza, en bueno y bien hecho.
-¿Qué supuso la irrupción de la hermandad de Ánimas en la Semana Santa de Córdoba?

Laguna
Manuel Laguna./Foto: José I. Aguilera

-La hermandad de Ánimas se deshace porque la junta de gobierno que va de los años 40 hasta los 60, cuando llega la carrera oficial a la Catedral el primer año cumplieron el itinerario. Pero había que bajar a la Catedral y volver a subir. Y el segundo año, cuando llegaron a Capitulares, decidieron volver para San Lorenzo. La Agrupación los sanciona con 3.000 pesetas de la época, la hermandad se enfada y deciden no salir más. Los atributos se quedan en casa de José García García.
-Y llegáis vosotros.
-Esto parte de la Acción Católica de San Pedro. Las cosas de la gente joven. Fuimos a San Lorenzo y hablamos con el párroco, don Juan Novo. Nos puso la condición de que, si conseguíamos que el 25 por ciento de los hermanos fueran del barrio nos autorizaba a refundar la hermandad. Nos dedicamos aquel verano a ir casa por casa y lo conseguimos. Le llevamos la lista y nos autorizó. Fuimos a casa de José García y nos entregó las cosas. Tuvimos la primera secretaría en una casa que tenían mis padres en la calle de la Rosa y el paso lo guardábamos en la calle Ravé.
-¿Cómo era la hermandad?
-Conservamos el espíritu de lo que era la hermandad y todo el mundo que ha llegado ha mantenido el estilo de la cofradía. Se ha mejorado el patrimonio, pero se ha respetado la línea.
-De Ánimas llega a secretario de la Agrupación con Rafael Zafra.
Manuel Laguna./Foto: José I. Aguilera

-Lo vivimos con mucha ilusión y con mucho trabajo. Fue una época muy bonita, porque le dimos un giro de 180 grados a la Semana Santa, que estaba muerta. Quizá, porque la gente que llevaba entonces las cofradías eran mayores. Llegamos personas muy jóvenes con otras ideas. Se dio un cambio radical. Por ejemplo, no había bandas. En los primeros años de Rafael alguna suelta, la municipal y por orden de tocas. Don Miguel Castillejo fue uno de los grandes impulsores con Rafael Zafra.
-De ahí a presidente.
-Rafael decide no continuar y tuvimos una reunión de la junta de gobierno y me tocó a mí. Y del 1979 a 1987 fui presidente. Fueron unos años de mucho trabajo y esfuerzo, pero bonitos porque veías cosas que iban progresando. También malos ratos porque tenías que meter en vereda a las cofradías. Por ejemplo, antes no había bandas y cuando las hubo se desmadraban (ríe). Pero conseguimos tener locales, hicimos el certamen de bandas (empezamos en la Corredera), el concierto extraordinario de Cuaresma, luego se continuó con más categoría; exposiciones de enseres y atributos; los primeros libritos se hicieron en mi época; las hermandades comenzaron a acudir a la procesión del Corpus; se creó el Cofrade Ejemplar, aunque no ha continuado con la idea que se creó. Se desvirtuó, porque queríamos que fuera dirigido a gente más anónima (en los primeros nombramientos se ve), si era un cargo más conocido, el reconocimiento ya lo tenía.
Juan Villalba explicaba que llegó a presidente tras pertenecer a su junta.
-Yo me iba, cumplía el mandato. Él estaba conmigo como vocal de relaciones públicas, digamos. Queríamos que hubiera una continuidad en el trabajo que se estaba haciendo. Él quería que fuera de vicepresidente, pero le expliqué que la gente lo que iba a pensar es que no me quería ir (risas).
-Regresa a la Agrupación con Francisco Alcalde.
-Hizo una buena gestión. Las relaciones con los organismos oficiales fueron muy buenas, tanto con Rosa Aguilar como con Cajasur.
-Y cuando ya parecía retirado pasa a junta de gobierno y a hermano mayor de San Rafael.
-Fue tras la función principal de la Expiración. Estaba en la casa de hermandad con Paco Alcalde y Juan Villalba. Aparece Julián Hurtado y me ofrece entrar en la junta con él y no pensaba en decir que sí. Paco y Juan me piden que le eche una mano. Le dije que me lo pensaría y, cuando se lo digo a mi mujer, me dice ‘¡Hombre! Échale una mano, si tu lo que haces aquí es estar todas las tardes sentado, leyendo y viendo la tele’. Ella fue la que convenció (ríe) y así entré en la junta de Julián. Y pasó lo de la otra vez (con Rafael Zafra), él dijo que se iba y me convencieron para presentarme.
-Con energías renovadas
Manuel Laguna./Foto: José I. Aguilera

-Aquí estamos intentando sacar a San Rafael. Estuvimos mirando pasos de segunda mano, pero no nos convencían. Por las medidas de la puerta, sobre todo, pero hemos pensado que, después de tanto sin que San Rafael salga, hacerlo con un paso de segunda mano… Por eso hemos decidido hacerlo nuevo. Y en eso estamos. Queremos hacer una cruz de mayo, un festival benéfico, hemos visitado colegios profesionales que tienen a San Rafael como patrono. Y parece que la gente quiere colaborar. Esperemos ser capaces de hacerle un paso. Todo es a base de dar la cara y pedir.
-Saldría el 7 de mayo.
-Sí, porque en realidad es la fiesta de San Rafael. Cuando el Ayuntamiento venía bajo maza era el 7 de mayo, no el 24 de octubre. Las apariciones al Padre Roelas fueron en esa fecha.
-Haciendo balance de su trayectoria, con qué se queda Manuel Laguna de todo este tiempo.
-Me quedaría con la satisfacción del trabajo realizado, pero sobre todo con las amistades que he conseguido a lo largo de los años. Mantener a bastantes amigos y conocidos que me aprecian y yo a ellos. Valoro mucho la amistad y eso es lo que me llevo. Voy por la calle y la gente me sigue saludando. Es muy bonito y señal de que la gente me aprecia y lo que he hecho por la Semana Santa.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here