"La mejor manera de dar gracias a la Virgen por nuestro hijo era con esta Gloria"


La nueva Gloria del techo de palio de la Trinidad ha sido donada por un matrimonio de la hermandad, como muestra de gratitud por el nacimiento de su segundo hijo

Gloria
Nueva Gloria del techo de palio de la Trinidad./Foto: LVC

El ajuar de numerosas hermandades se compone de historias anónimas, que dan forma a la devoción. Por ellas, las cofradías son un retablo invisible de amor hacia los titulares que, normalmente, quedan en el recuerdo de quienes pusieron todo su empeño y cariño en dotar a la imagen de su Señor o de su Virgen de lo mejor que tuvieron. La hermandad de la Santa Faz puede presumir de ello, por ejemplo, en dos piezas -una que ya lleva y otra que pronto llevará- María Santísima de la Trinidad.
Gloria 9
Ana, Enrique y sus hijos junto a la pieza que han donado./Foto: LVC

Y es que Ana y Enrique, un matrimonio perteneciente a la cofradía del Martes Santo, recuerdan que, “cuando nuestra hija mayor, Julia, nació quisimos darle gracias Dios donando el broche pectoral que lleva María Santísima de la Trinidad”. Un gesto que ha tenido un segundo capítulo de devoción incondicional, ya que en esta ocasión “con el nacimiento de nuestro hijo Enrique y al saber que la hermandad quería estrenar un palio nuevo, pensamos que la mejor manera de dar gracias a la Virgen, ante cuyo altar pudimos contraer matrimonio, era devolverle una azucena de gratitud con esta Gloria que presidirá el palio que cobije al Lirio Blanco de la Trinidad”.
Para Ana y Enrique (este último fue capataz de la Trinidad), la nueva donación supone “un orgullo personal que la hermandad acepte este donativo”. Ya que, para ellos, “es una forma de que la familia esté presente con la Virgen todos los martes santos”.
La bendición

Si el regalo es un emotivo gesto de amor, la bendición de la Gloria no se ha quedado atrás. La misma se ha producido en el ocaso del tercer domingo de Cuaresma, cuando han avisado al párroco, hermano y consiliario de la Santa Faz, José Juan Jiménez Güeto, para que viera la nueva pieza. Ante la presencia del matrimonio, sus hijos, el grupo joven de la hermandad y varios miembros de la junta de gobierno, ha surgido de forma espontánea la posibilidad de bendecir la Gloria.Sin más público que este improvisado grupo de hermanos, el acto ha estado marcado por la sencillez del cariño y la carga simbólica de una pieza que llevará por siempre impresos y unidos los nombres del pequeño Enrique y el del Lirio Blanco de la Trinidad.
La Gloria


Como explican el vestidor y asesor artístico de la cofradía, Eduardo Heredia, y el prioste de la hermandad, Antonio Salto, la corporación había barajado la posibilidad de encargar una gloria nueva para el palio de la Trinidad. Si bien, lo que buscaban además era que la pieza también pudiera estar presente en el altar de cultos, “a modo de ráfaga o resplandor de la Virgen, como últimamente se ha presentado a la Señora en sus cultos”. A lo que había que sumar “la posibilidad de que pudiera estar en el altar de los titulares todo el año”. Una versatilidad que la recién bendecida obra reúne. Ésta presenta el anagrama de la Virgen Trinitaria presente en innumerables lugares del templo parroquial y sede canónica de la Santa Faz. Asimismo, la Gloria ha sido realizada por el taller de los Hermanos Castillo, herederos de las artes cordobesas de Antonio Castillo Ariza.