David Luque: "No he utilizado mi condición de cofrade en política"


Luque
David Luque./Foto: LVC

Fue el primer pregonero de la Juventud y, previamente, el primer vocal de ese ámbito en la Agrupación de Cofradías. Y es que, antes de entregarse a su vocación política, el actual concejal del PSOE responsable del área de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba David Luque, atesoró muchas horas de vuelo en las cofradías. Una condición o “carisma”, que no le ha impedido separar esas dos facetas vitales, que en algún momento las circunstancias obligaron a que fueran de la mano. De hecho cuando era teniente de alcalde de Presidencia en 2015, Luque fue quien acudió a la asamblea de la Agrupación para templar los crispados ánimos entre las hermandades y el gobierno local.
Durante, casi una hora, el edil recibe a La Voz en su despacho del Palacio de Orive. La entrevista aborda la actualidad política, el momento cultural por el que atraviesa la ciudad, la delgada línea entre la exposición pública y la vida privada, así como las cofradías. Hermano de la Soledad, Luque recuerda sus comienzos en las hermandades, su evolución y los profundos cambios a que ha sido sometida la Semana Santa cordobesa.
-En 2015, la relación entre las cofradías y el gobierno municipal fue muy tensa ¿Cómo recuerda aquella etapa?
-Con tristeza, porque creo que era una polémica infundada y lo sigo manteniendo. Se pueden hacer declaraciones de todo tipo sin sacarlas de quicio. Hubo personas que me conocían desde que era chico y dudaban de que estuviéramos haciendo las cosas bien o con normalidad. Me sentía muy frustrado, porque le he echado muchos años a la Agrupación de Cofradías, a las carreras oficiales y a mi hermandad. La relación del Partido Socialista con las hermandades siempre ha sido buena. De hecho, nunca he utilizado mi condición de cofrade en política. Las cofradías son parte de un carisma y la política es gestión, por lo que mezclar las dos cosas siempre me ha parecido horroroso. Ahora, las cosas han vuelto a la normalidad. Los mismos que estábamos aquel día dando explicaciones (en la asamblea de la Agrupación), hemos facilitado la mejor carrera oficial que hay en España.
-Es hermano de la Soledad; estuvo en la Agrupación de Cofradías…
-Por culpa de un artículo en el Córdoba Cofrade. Escribí un artículo reivindicando a los grupos jóvenes, para que tuvieran más relevancia institucional. A los dos días de salir publicado me llamó Rafael Mariscal y me dijo “tan listo que eres, crea una Vocalía de Juventud en la Agrupación”. Y así lo hicimos.
-Para quienes no conocieron esa etapa, cómo eran las cofradías entonces.
-La Semana Santa en Córdoba ha evolucionado muchísimo y muy rápido. Hace poco, en el Congreso de Jóvenes Cofrades Antonio Varo daba una charla donde intentaba resumir la progresión de los jóvenes. Era una época muy bonita porque había muchos grupos jóvenes haciendo muchas cosas. Llegar a la Vocalía de la Agrupación me permitió que lo que estábamos haciendo en la Soledad (grupos de oración, manteniendo la tensión formativa durante todo el año) se trasladara a todas las hermandades. Hicimos actividades formativas -recuerdo una charla de Enrique Ortega que sorprendió mucho-, encuentros, etcétera. Había mucha ilusión y se puso el germen para que los grupos jóvenes se mantuvieran.
-Fue el primer pregonero de la Juventud.
David Luque./Foto: LVC

-Sí (ríe). También exaltador en la Agonía e hice tres o cuatro más. Incluso en Pozoblanco. El de la Juventud fue horroroso (vuelve a reír). Como lo organizaba la hermandad de la Expiración lo realicé como si fuese un rosario y cuando faltaba un misterio, creo que había gente entre el público que estaba durmiendo. Lo recuerdo con mucho cariño y estoy muy agradecido.
-¿Se ha imaginado pronunciar el de Semana Santa?
-No te voy a engañar, sí me lo he imaginado alguna vez. Sería muy difícil, por no decir imposible, ser pregonero. Y me costaría muchísimo porque he cambiado la forma de escribir. Después de aquéllo se me pasó por la cabeza, aparte de que hubo pregoneros jóvenes -como Álvaro Pineda- que pasaron por el Gran Teatro. Pero ya se me ha olvidado.
-Hablaba antes de la Soledad. Allí coincidió con su fundador, Carmelo García.
-Es un ser extraordinario, con una bondad infinita. Cogió a un grupo de gente joven con mucha ilusión. Y desde una amistad de personas que teníamos diferentes carismas religiosos, lo llevó a montar la hermandad y a salir muy rápido. La primera vez con un paso de ocumen cortado a segueta por los propios hermanos. Se mantuvo en el tiempo y, cuando llego a la hermandad a finales de los años 80 y principios de los 90, Carmelo tenía una presencia importante, pero era como nuestro guía espiritual, nuestro tutor. A mi me ha dado muchas lecturas, me descubrió autores, que escribían de religión y teología de una manera distinta, más comprensible. Es una persona que es el corazón y el alma de la Soledad. Y creo que no se le ha reconocido en la Semana Santa de Córdoba, lo tengo clarísimo. Igual que a otros de su generación, que tuvieron una vida pública más activa, se les ha reconocido; él no ha tenido el reconocimiento que merece.
-Desde entonces hasta ahora hay hasta carrera oficial en la Catedral.
-Que conste que cuando estaba en la Agrupación quería que la carrera oficial discurriese por el interior de la Mezquita-Catedral. Lo que no pensé es que íbamos que tener que renunciar a tantas cosas. Este año ha muerto Pablo García Baena, por ejemplo. Y te lo encontrabas por la zona de San Zoilo viendo al Mayor Dolor. Esa imagen ya no está. Sé que hay aficionados y detractores del Bailío, pero que pasara todavía una cofradía por allí me parece algo que le da personalidad a nuestra Semana Santa. Nos hemos adaptado a los tiempos, pero hay cosas por las que siento nostalgia. Pero eso no quiere decir, que no tengamos cofradías con mucha más presencia en la calle y una Semana Santa del siglo XXI. Pero sí pienso que algo de personalidad hemos perdido.
-Ha sido uno de los implicados en ese cambio ¿Ha sido muy difícil?
-El cambio de la carrera oficial en época de Rafael Mariscal fue más difícil que ahora. El hecho de que, por unas circunstancias o por otras, la relación del Ayuntamiento de Córdoba y la Agrupación de Cofradías propiciará que la asamblea de hermanos mayores votara por una vez en su historia, por unanimidad, ha facilitado mucho las cosas. En el momento de Mariscal las hermandades estaban totalmente divididas. Más fácil en ese sentido. Complejo porque cualquier cambio de estas características es una barbaridad.
 

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