“Estáis llamados a ser evangelizadores ilusionados de la vocación”


La primera Jornada del Educador Católico organizada por la Delegación Diocesana de Enseñanza cuenta, como ponente, con José Manuel Domínguez

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José Manuel Domínguez, durante su conferencia./Foto: MCS

La primera Jornada del Educador Católico organizada por la Delegación Diocesana de Enseñanza contó -como ponente- con José Manuel Domínguez, Doctor en Filosofía y hermano de Pablo Domínguez, sacerdote conocido por la película La última Cima. Es autor de 55 libros; además de haber impartido más de 450 conferencias en 15 países. Director, además, del Instituto de la Familia de Orense.
Bajo el lema Sembradores de la Verdad. Compañeros de camino se celebró en el salón de actos del Palacio Episcopal un encuentro al que asistieron un centenar de profesores de toda la diócesis. El obispo fue el encargado de presentar al conferenciante, un gran comunicador que con sus dotes musicales expresó con numerosos ejemplos en qué consiste el arte de enseñar.
En la primera parte de la conferencia, Domínguez se centró en “el arte de preguntar”. Al respecto, insistió en la premisa de que “sólo vamos a poder comunicar lo que hayamos experimentado nosotros” y “aquello que te hace vibrar que te emociona cuando hablas de ello”. Asimismo, explicó que a la hora de enseñar más importante que comunicar recetas y mensajes es “despertar el corazón”. Y esto se hace a través de preguntas que ayuden a buscar la esencia, la verdad de las cosas, buscar razones y los fundamentos e ir más allá de lo inmediato porque “estáis llamados a ser evangelizadores ilusionados de vuestra vocación”, exhortó a los presentes y les recomendó hacerse “maestros en el arte de preguntar”.
En la segunda parte, Domínguez se centró en la búsqueda de caminos de discernimiento, es decir, “enseñar a deliberar” porque “vivir es saber afrontar fracaso tras fracaso sin desanimarse” y hay que “enseñar a los niños a afrontar los problemas”, un proceso que necesita “una cocción lenta” y que es contrario a la inmediatez con la que vivimos el día a día. Y en este proceso después de “deliberar”, hay que “optar” y a continuación, “actuar”.