Un pregón que anticipa la coronación


Sarai Herrera exalta a la virgen de la Paz en un pregón cargado de vivencias

Sarai
Sarai Herrera./Foto. LVC

(Joaquín de Velasco). La doctora en Historia del Arte y hermana de la cofradía de la Paz, Sarai Herrera, ha pronunciado la segunda exaltación a María Santísima de la Paz y Esperanza, ante un auditorio que llenaba la iglesia del Santo Ángel de los Capuchinos. El acto estuvo amenizado por la soprano María Dolores Molina, que interpretó dos versiones del Ave María con el acompañamiento del organista de la Catedral, Clemente Mata.
La Virgen, que estos días celebra su triduo, presidió el acto desde un elegante altar de culto situado en el lado del Evangelio, y a ella dirigió la exaltadora sus primeras palabras, con unos versos de saludo a modo de salve. Tras esta introducción, y los habituales formalismos de salutación y agradecimiento a los presentes, tuvo un recuerdo emocionado hacia el recientemente fallecido Manuel Martínez Lagares.
Pese a sus conocimientos en arte e historia, Herrera optó por un pregón basado en los sentimientos. Tras relatar su acercamiento a la cofradía de la mano de su entonces novio, se formuló a sí misma la pregunta retórica que estructuraría esta parte de la alocución: ¿Qué es lo que tiene la Paz? En respuesta a esa cuestión citó ejemplos de la devoción que suscita entre personas muy diferentes, y cómo su presencia consuela a quienes suplicando su auxilio.
La pregonera tuvo en cuenta a la juventud de la hermandad, organizadora de la exaltación, y mediante unos versos pidió a la Virgen protección para ellos. Recordó la llegada de la imagen al convento capuchino, tuvo un momento de recuerdo para cofrades recientemente fallecidos, a los que en otro momento simbolizó en las lágrimas de la dolorosa.
Concluyó con un poema en que mencionó distintos aspectos de ciudad, sus habitantes, e incluso al custodio: “el arcángel protector / de la ciudad que te ama/ se enamoró de la luz/ que irradia de tu mirada,/ y vive en tu palio blanco,/tu catedral de oro y plata» Para concluir entre ovaciones que: «Esta tierra de María/ que reza por donde pasas,/sueña esperando el momento,/-que tu quieras, Madre Amada-/que Córdoba te corone/Reina de Paz y Esperanza“.