"Es una feliz coincidencia, no pretendida, pero prevista por Dios en su amorosa providencia"


El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, cumple 13 años desde su ordenación episcopal, que tuvo lugar en la festividad de San Eulogio

Entrevista al obispo, Demetrio Fernández. Iglesia, Navidad 2016
Entrevista al obispo, Demetrio Fernández./Foto: LVC

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha cumplido este martes 13 años de labor apostólica, desarrollada entre las diócesis de Tarazona y Córdoba. Su nombramiento tenía lugar el 9 de diciembre de 2004, por parte del entonces Papa San Juan Pablo II. Cinco años después, el 18 de febrero de 2010, era nombrado por Benedicto XVI pastor de la diócesis de Osio. El prelado lleva ejerciendo su vocación sacerdotal durante más de cuatro décadas, desde 1974.
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El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández./Foto LVC

Como ha recordado para la web de la diócesis, el 9 de enero tiene para Demetrio Frenández un significado personal muy hondo y representa una coincidencia de fechas que anticipaban su destino, ya que el día de su consagración la Iglesia celebra el día de San Eulogio, mártir de Córdoba. En palabras del obispo, se trata de una “feliz coincidencia, no pretendida, pero prevista por Dios en su amorosa providencia”. De hecho, el prelado ha querido expresar su gratitud al presbiterio y seglares, por lo que da gracias a Dios “por tantas personas que ha puesto en mi camino de formación y de ayuda para perseverar en su santo servicio”. Además, ha querido agradecer la labor de tantos colaboradores con su labor en la que siempre “me ha sostenido el trato asiduo con el Señor. Él no me ha fallado nunca, él ha sido muy comprensivo conmigo siempre”.
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Monseñor Demetrio Fernández conversa con un grupo de niños./Foto:LVC

El prelado ha subrayado el hecho de que está muy contento de servir a la Iglesia como obispo, y, “especialmente, de servirla en esta diócesis de Córdoba y puedo deciros que me siento muy contento de ser cura, sin más”. Asimismo, el pastor ha solicitado oraciones para que “sea santo, que sirva a la diócesis desde el Corazón de Cristo, que no busque ningún interés humano, sino solamente gastar mi vida por el Señor, que tanto me ama, y gastarla para que todos le conozcan y le amen más”.