Así es la nueva obra de López del Espino


El imaginero ha realizado una talla de San Jerónimo, que se aleja de los cánones clásicos y muestra la imparable progresión del artista

López del Espino junto a San Jerónimo./Foto: Jesús Ruiz Gitanito

El imaginero lucentino Francisco Javier López del Espino ha dado a conocer su último trabajo. Se trata de una imagen de San Jerónimo, que no va a dejar indiferente. El conjunto escultórico presenta al santo en un estado de éxtasis con la cruz alzada en su mano izquierda, mientras con la mano derecha coge el libro de la traducción y lo arruga como símbolo de conexión divina con el Señor. En la obra aparecen símbolos alegóricos y biográficos como la calavera, las plumas, la tinta, el tintero y pequeños libros perfectamente plasmados por el escultor, completa el conjunto un Ángel que toca la trompeta del Apocalipsis en mitad del desierto. Una obra que, por tanto, se aleja de los cánones clásicos con que ha sido representado San Jerónimo. Especialmente, por Salcillo y Montañés.
La obra al detalle

El artista ha concebido esta nueva imagen para un fin distinto al acostumbrado. Y es que la misma irá destinada a diferentes exposiciones en Sevilla, Córdoba o Madrid. De ahí que López del Espino haya querido trazarse un reto personal utilizando técnicas novedosas con el fin de aportar algo distinto a la imaginería clásica que habitualmente llega por encargos de particulares o hermandades y cofradías.
La imagen está realizada de barro en tamaño natural, habiendo sido utilizados dos modelos que han servido para copiar la anatomía del torso, brazos y manos. La cabeza si forma parte de la inspiración personal del escultor, teniendo muy en cuenta las pinturas clásicas del barroco que antes mencionábamos. El paño rojo aparece minuciosamente tratado, dándole una dinámica y un movimiento que enriquecen la obra y la llenan de un patetismo adecuado al momento que se ha querido representar. El pelo del Santo ha sido tratado de una manera distinta por parte del autor que ha querido aportar otra visión y salirse de lo convencional. Las policromías aplicadas han seguido un canon distinto al habitual aplicado a las imágenes, abarcando más el campo de la pintura que el de la propia imagineria, acercándose al tratamiento que se aplicaba a los lienzos de los siglos XVI y XVII.
López del Espino

Con una vocación por el arte desde a infancia, el imaginero se traslada a Córdoba con 17 años, para realizar los estudios de grado medio de talla artística en madera. Con posterioridad, inicia los estudios de grado superior en escultura, a la vez que entra a trabajar con importantes imaginemos cordobeses. A ello hay que sumar que trabaja durante dos años y medio en la escuela taller La Merced VI, encargada de reconstruir el retablo mayor de la iglesia de La Merced en el edificio de la Diputación de Córdoba.
Su producción artística se caracteriza por tener “un marcado carácter personal, debido al riguroso estudio de los sentimientos del ser humano antes de ser trasladados a la madera y a la excepcional capacidad expresiva de sus imágenes”. Con una producción que ha llegado a numerosas localidades andaluzas y castellanas. Pero, sin duda, uno de sus trabajos más emblemáticos, hasta la fecha, es la estatua de San Juan Pablo II, que bendijo el Papa Francisco y que se halla en la Plaza de San Pedro del Vaticano.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here