Las túnicas de Jesús Caído



(Joaquín de Velasco). La hermandad de Jesús Caído y Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad cederá una de sus túnicas a la del Vía Crucis de Granada, para la exposición titulada La Túnica Sagrada, enmarcada en la celebración del centenario fundacional de la cofradía nazarí.
Túnica de los Acantos./Foto: Rafael Roldán

A lo largo de su historia, la venerada imagen de Jesús Caído ha contado con diversos ropajes. Según cuentan los anales, antaño vistió túnica morada y plata, y posteriormente otra, también morada, con rico cordón de oro. Actualmente se conservan tres vestiduras bordadas, correspondientes a estilos y épocas muy diversas, pero caracterizadas todas ellas por su valía.
La que será cedida a la exposición granadina es la conocida como “de los acantos”, bordada a principios del siglo XX por las clarisas del convento de Santa Isabel, y donada por los marqueses de la Mota del Trejo, devotos benefactores de la cofradía. Se caracteriza por su bordado de gran tamaño de motivos vegetales, con grandes hojas de acanto, lirios, y flores idealizadas que se extienden por toda la superficie. Bordada el año 1920, fue rehecha en 1995 por el bordador Antonio Muñoz.
Túnica de Lagartijo./Foto: Rafael Roldán

La más antigua de todas ellas es la conocida como “el Túnico”, o la túnica “de Lagartijo”, ya que el célebre torero, que fuera hermano mayor de la corporación, la donó como acción de gracias por salir indemne de una cogida. Fue realizada en los talleres Castells e hijos, de Barcelona, en 1884. La crónica de la época del diario barcelonés La Vanguardia indica que el diseño es copia exacta de otra del siglo XVIII, que no ha llegado hasta nuestros días. A diferencia de la de los acantos, la de Lagartijo concentra el bordado, en técnica de cartulina, en el perímetro inferior, el pecho y las bocamangas.
Túnica renacentista./Foto: Rafael Roldán

El deterioro que presentaba esta pieza a inicios de siglo XXI, hizo que la hermandad dejara de utilizarla, manteniéndola en exposición. Este hecho llevó a la cofradía a barajar dos posibilidades: realizar una copia exacta o hacer una nueva diferente. Finalmente se optó por la segunda opción, y en 2010 se encomendó su realización al bordador Francisco Pérez Artés, bajo diseño del religioso carmelita Fray Juan Dobado. Responde a un estilo renacentista, inspirado en el paso del Señor, y contiene una cartela en sedas bordada por José Muñoz y Manuel Trujillo. A diferencia de las anteriores, de cola, se trata de una túnica corta que permite observar los pies del Nazareno.
Tres siglos. Tres estilos claramente diferenciados para las tres meritorias túnicas bordadas del Señor de San Cayetano. Una de ellas, la de los acantos, viajará a Granada para mostrar a sus cofrades esa interesante parte del patrimonio de la hermandad de Jesús Caído.

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