¿Hasta dónde llegan las hermandades? Ser cofrade en la Riviera Maya


La hermandad del Prendimiento comparte en sus redes sociales una imagen, que muestra hasta dónde llega la devoción de sus cofrades

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Cofrade de la hermandad del Prendimiento en una playa de la Rivera Maya./Foto: Hermandad del Prendimiento

La hermandad del Prendimiento ha compartido una de esas imágenes que vienen a corroborar que, el cofrade, no renuncia a sus devociones allá donde se halle. En este cado se trata de la imagen del Divino Salvador, portada hasta un lugar, tan inesperadamente cofrade, como la Riviera Maya. Un enclave que destaca por su vocación lúdico-turística en pleno corazón del Caribe mejicano. Ello en el marco de una campaña iniciada por la hermandad en redes sociales y que busca mostrar que la piedad popular no conoce de fronteras.
Un hermano del Santo Sepulcro, otra de la Santa Faz y otro de la Soledad daban testimonio, la pasada Navidad de cómo sobrellevaban aquellas fiestas lejos de su tierra. Lo hacían en el programa de COPE Córdoba Penitente. Y entre los testimonios que recogían José Juan Jiménez Güeto, Joaquín de Velasco y Manuel Martínez Lagares, destacaba el de Antonio Benítez. Hermano del Santo Sepulcro, su experiencia está muy relacionada puesto que trabaja en otro enclave mejicano, Puerto Vallarta.
Cabe recordar en dicho contexto que Benítez es un veterano cofrade de las hermandades del Santo Sepulcro y las Angustias que, pese a la elevada distancia entre su Córdoba natal y Puerto Vallarta, se mantiene al tanto de la actualidad cofrade. Aunque entre bromas se quejaba de la demora en que llegan las convocatorias de cultos a su domicilio -aún aguardaba en enero los de la Inmaculada- no dejaba de ser cierto que siempre está informado de la actualidad de la Semana Santa. Ello gracias a las posibilidades que ofrece internet. Uno de los momentos más divertidos de aquella entrevista tenía lugar cuando, siendo preguntado si en su lugar de trabajo olía a incienso, respondía que olía a tacos y nachos.