Las tristes pérdidas del curso cofrade

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Silvia de Vera, Pepe Ávila, José Espinosa y David Piqueras han sido algunos de los cofrades que ya se hallan junto al Señor

El curso cofrade que ahora termina ha estado marcado por tristes pérdidas. De hecho, esta misma semana perdían la vida, Jesús (un músico y joven cofrade de Aguilar de la Frontera) y Manuel Santiago Muñoz (costalero del Cristo del Amor y también hermano del Descendimiento). El primero tras un desgraciado accidente de tráfico en el término municipal de Luque; mientras que el segundo, tras padecer una larga enfermedad, fallecía a los 29 años.
Entre las pérdidas que ha llorado la Córdoba cofrade se halla la de Silvia de Vera, cuyo testimonio y el de su familia son sin duda una fuente de inspiración y esperanza. Hermana del Huerto y del Santo Sepulcro, el testimonio que ha legado Silvia de Vera a los cofrades de la Compañía es imborrable, como señalaba su hermano mayor, Enrique León. El mismo ponía de relieve el ejemplo de valentía de la joven cofrade que, durante los últimos meses de su enfermedad, quiso acompañar al titular de la corporación con la túnica y ver cumplido su sueño, “que es todo un ejemplo de compromiso y valentía, ya que Silvia aguantó durante toda la estación de penitencia pese al frágil estado de salud en que se encontraba”, expresaba Enrique León.
Una semana trágica

Funeral del poeta Nacho Montoto./Foto: LVC

La segunda semana de enero dejaba tras de sí la despedida de tres personalidades importantes para la ciudad tanto en el ámbito de la cultura, como era el caso del poeta Nacho Montoto, como en el de las cofradías cordobesas, con la desaparición del antiguo hermano mayor del Buen Suceso, José Espinosa, así como del hermano de la Esperanza y reconocido experto en el ámbito de la música procesional, José Ávila.
Los tres mantuvieron una estrecha vinculación con las hermandades. En el caso de José Ignacio Montoto Mariscal deja un legado que ya es parte del mejor patrimonio literario cordobés. Así lo corrobora la distinción recibida con el premio Andalucía Joven de Poesía 2013, su papel como director de Cosmopoética, así como obras tan celebradas como Diario del fin del mundo, La ciudad de los espejos, Las últimas lluvias, Superávit, Tras la luz, La cuerda rota o Estamos todos, aquí no hay nadie. A ello hay que sumar su vertiente cofrade que, como explicaba su propio tío el expresidente de la Agrupación de Cofradías Rafael Mariscal, “era un cofrade convencido, nacido en el seno de una familia católica y siempre mantuvo la dimensión evangélica de las cofradías”. La misma que tuvo su despedida, a la que asistieron cientos de personas, a los pies de su Cristo de la Salud, del que era hermano.
A la izquierda, José Espinosa García./Foto: LVC

Con José Espinosa se marchaba parte de una generación que vio construir los cimientos de la actual hermandad del Buen Suceso. Así, bajo sus dos mandatos, Espinosa siempre hizo prevalecer la fraternidad, los nexos de unión entre los miembros de la incipiente cofradía. Fruto de su labor siempre quedarán las jarras, salidas de los talleres sevillanos de Villarreal, que diseñara el, por entonces, joven diseñador Rafael de Rueda; o las primeras convocatorias de cultos que el propio artista recuerda con cariño y que sirvieron para que, en el mandato de Espinosa, se acrecentara el acervo espiritual de la hermandad de cara a su barrio. Como recordaba emocionado otro antiguo hermano mayor del Buen Suceso, Francisco Javier Márquez, “ya está descansando, junto con su amigazo, como a él le gustaba llamar a su Señor”.
José Ávila Puerta./Foto: Hermandad de la Esperanza

Las pérdidas de Nacho Montoto y José Ávila resultaban especialmente dolorosas puesto que contaban con la temprana edad de 37 y 42 años, respectivamente. El segundo deja un hondo dolor entre los cientos de cofrades que compartieron con él su pasión por la Semana Santa. Así lo reconocía el antiguo hermano mayor de la Esperanza Javier Baena, para quien Ávila era “ante todo era mi amigo”. Éste no dudaba en definirlo como “un gran costalero”, y recuerda que, “juntos aprendimos a querer a nuestros titulares”. Sus emocionados recuerdos le llevan a destacar que “para mí ha sido un pilar fundamental en mi andadura como hermano mayor de nuestra querida cofradía”. Y concluye explicando que ha sido “una pérdida muy dura”.
Adiós a El Maño
Francisco Paz Martínez, popularmente conocido en cofradías como, El Maño, fallecía en la jornada del 4 de marzo. Su nombre fue indisociable al de la Agrupación de Hermandades y Cofradías durante más de cuatro décadas. Feligrés de San Lorenzo, El Maño era una figura muy conocida y querida por todos los cofrades cordobeses. Durante los últimos tiempos Paz padecía una enfermedad de la que se había repuesto en varias ocasiones.
San Lorenzo
Funeral en San Lorenzo por el eterno descanso de “El Maño”./Foto: LVC

La entrega de Paz a las hermandades siempre fue su seña de identidad. Más allá de ser, como le gustaba decir al antiguo pregonero de la Semana Semana Santa y hermano del Sepulcro, Francisco J. Mellado, “el verdadero presidente de la Agrupación”; El Maño siempre estuvo a disposición de las cofradías que solicitaron su ayuda. Durante décadas fue habitual verlo repartiendo carteles y convocatorias de cultos por los establecimientos de la ciudad, así como en su querida parroquia de San Lorenzo. Hermano de la Entrada Triunfal y del Remedio de Ánimas, su predilección, siempre estuvo en el Calvario.
Despedida a David Piqueras
Este cordobés nacido el 11 de marzo de 1981, este próximo año habría cumplido 37 años. Sin embargo, el 6 de julio será una fecha que, desgraciadamente, recordarán los amigos y familiares de David. Fiel devoto de las imágenes de Nuestra Señora de la Palma -de la que fue sus pies- y de Nuestro Padre Jesús de la Entrada Triunfal en Jerusalén y del Buen Suceso; el hermano mayor de la corporación de San Lorenzo, Francisco Figueroa, mostraba su profundo pesar por lo sucedido. “La perdida de David es muy trágica, yo le conocía de la hermandad, de la que durante 15 años fue costalero, además de ser un gran colaborador con su cofradía en todos los actos en los que se lo requeríamos”, recordaba Figueroa. Éste no dudaba en subrayar que “es una pena, la que todos los hermanos tenemos ante esta perdida porque insisto estaba muy comprometido en todo lo que se le solicitaba”.

1 Comentario

  1. Rezo por todos ellos, yo soy cofrade de la Sentencia y por motivos de salud una he salido pero no tiro la toalla y pienso tener un unes especial. Rezo especialmente por una cofrade Silvia de Verá, conocí a sus padres, y ya está todos los días en mi pobres oraciones. Ellos nos espera en el Cielo

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