Comunicado de la Secretaría de Estado Vaticana


La Santa Sede muestra su “profunda preocupación por la radicalización y el agravamiento de la crisis en la República Bolivariana de Venezuela”

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El Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, camina junto al Papa Francisco./Foto: LVC

La Iglesia ha vuelto a dar muestra de su defensa inquebrantable por el respeto a los derechos humanos y, por ende, a la dignidad de la persona. Así se desprende del comunicado emitido por la Secretaría de Estado Vaticana, en el que ha mostrado su “profunda preocupación por la radicalización y el agravamiento de la crisis en la República Bolivariana de Venezuela”. Situación que ha traído consigo un considerable “aumento de los muertos, de los heridos y de los detenidos”, en el país latinoamericano.
En el comunicado se subraya que el Papa Francisco “directamente y a través de la Secretaría de Estado, sigue de cerca dicha situación y sus implicaciones humanitarias, sociales, políticas, económicas e incluso espirituales”. A lo que hay que sumar que el Santo Padre “asegura su constante oración por el país y por todos los venezolanos, mientras invita a los fieles de todo el mundo a rezar intensamente por esta intención”.
El núcleo central del mensaje emitido por la Secretaría de Estado insiste en la necesidad de que “todos los actores políticos, y en particular al Gobierno” venezolano, aseguren “el pleno respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales, como también de la vigente Constitución”. Un llamamiento en el que se recomienda que “se eviten o se suspendan las iniciativas en curso como la nueva Constituyente que, más que favorecer la reconciliación y la paz, fomentan un clima de tensión y enfrentamiento e hipotecan el futuro”.
Otro de los aspectos que pone de relieve en que “se creen las condiciones para una solución negociada de acuerdo con las indicaciones expresadas en la carta de la Secretaría de Estado del 1 de diciembre de 2016”. Para tal objetivo se enfatiza en la necesidad tener en cuenta “el grave sufrimiento del pueblo”, como consecuencia de las dificultades para obtener alimentos y medicamentos, así como por la falta -cada vez más alarmante de seguridad.
La Santa Sede dirige, finalmente, un apremiante llamamiento a toda la sociedad para que sea evitada toda forma de violencia, invitando, en particular, a las fuerzas de seguridad a abstenerse del uso excesivo y desproporcionado de la fuerza”, concluye el llamamiento realizado por el Vaticano.