75 años de historia en una procesión


La cofradía del Cristo del Perdón y Nuestra Señora de la Amargura deja momentos muy emotivos durante su salida extraordinaria

procesión
Salida del Cristo del Perdón en su salida extraordinaria./Foto: Los del Perdón

La historia de la cofradía del Perdón se remonta al 6 de octubre de 1942, cuando el padre salesiano Eduardo Ramos habló por primera vez de la posibilidad de fundar, entre los antiguos alumnos del colegio, una cofradía penitencial para la Semana Santa de la localidad. La primera salida procesional del Cristo del Perdón por las calles de Pozoblanco tuvo lugar el Jueves Santo de 1944. Cabe destacar que en unas octavillas, que se distribuyeron con tal motivo, se incitó a lo fieles de la localidad del Valle de los Pedroches a iluminar fachadas y portales al paso por sus casas del crucificado para que éste iluminara sus almas. 75 años después de aquel octubre del año 42, los habitantes del municipio pozoalbense han vuelto a iluminar, con su devoción, el recorrido que recuerda toda una historia de fe.
Los últimos meses han servido para conmemorar algo más que los anales de la propia cofradía. Desde el cartel de la Semana Santa de Pozoblanco hasta el realizado por Nuria Barrera para la salida extraordinaria, prácticamente en cada acto cofrade que ha acogido la localidad del Valle de los Pedroches ha estado presente la corporación de los Salesianos. ″Es sin duda un recuerdo que tendremos presente no solo en este año tan especial, sino toda la vida”. Con estas palabras, la cofradía ponía de manifiesto la importancia que posee para la corporación, que la ONCE le dedicara un cupón, el pasado. Además, el delegado territorial de la ONCE en Andalucía, Ceuta y Melilla, Cristóbal Martínez, también lo manifestaba en este sentido. Éste exponía que la iniciativa se realizaba con la pretensión de contribuir “a la divulgación de los principios que promueven, a la labor y los valores que atesora esa cofradía en esta importante efeméride”.
La relevancia de lo acontecido en la tarde-noche de este sábado se pudo observar desde el comienzo del triduo. No todos los días ocupa la sagrada cátedra un cardenal. Y siguió reflejándose con los numerosos fieles que acudieron a su cita con las bellas imágenes del Perdón y la Amargura. Una procesión que fue especialmente brillante en el apartado musical, donde la banda de cornetas de la hermandad y la del Carmen de Salteras dieron la medida de un acto que significaba ratificar una historia de amor entre un pueblo y sus devociones. 75 años desde aquel octubre, donde un padre salesiano tuvo mucho que ver y, de vuelta, los Salesianos recibían a su Cristo y a su Virgen, custodiando un tesoro que perdura, desde hace tres cuartos de siglo.