La hospitalidad de Lourdes llega a la diócesis de Córdoba


El próximo mes de junio tendrá lugar la presentación ante la hospitalidad matriz en Francia, apadrinada por la de Toledo

Hospitalaria./Foto: Hospitalidad de Toledo

La Hospitalidad de Lourdes ya es una feliz realidad, que viene a enriquecer el, ya de por sí profundo, acervo devocional de la diócesis de Córdoba. Ello se debe en buena medida, al beneplácito y cariño con que ha sido acogida por el obispo, Demetrio Fernández. Una actitud que se suma al entusiasmo de un grupo de personas de diferentes feligresías, que desde el corazón, el amor a María, el servicio a los demás y el deseo común de acercar a los enfermos a Nuestra Señora de Lourdes han querido emprender por primera vez la peregrinación hacia ese bendito lugar, manantial de vida y sanación física y espiritual.
Como se señala desde la naciente hospitalidad cordobesa, este año, y como itinerario de aprendizaje, sus miembros irán bajo el apadrinamiento de la corporación de Toledo. La misma llevará a cabo esta tarea durante la presentación ante la hospitalidad matriz en Francia. Ésta se celebrará entre los días 26 de junio al 1 de julio. Asimismo, desde la realidad eclesial cordobesa se a nima a niños, jóvenes, adultos y enfermos a que “nos acompañéis en esta bendita locura con el anhelo de recibir la bendición y protección de Nuestra Señora de Lourdes”.
Cabe recordar que el Mensaje de Lourdes comprende los gestos y palabras que intercambiaron la Virgen y Bernardita durante las apariciones en la en la Gruta de Massabielle. Cuando Jesús en el Evangelio nos invita a descubrir el Reino de los Cielos, nos invita a descubrirlo en este mundo en que vivimos, tal como es. Donde hay amor, allí está Dios. Esa fue la promesa de Dios a Bernardita: No te prometo la felicidad de este mundo, sino descubrir ya aquí abajo el otro mundo. En ese sentido, Bernardita fue siempre feliz aquí abajo. Ese es el Reino de Dios.
Y es que ser hospitalario, sentirse hospitalario es saberte servidor de los demás, es conmoverte ante el dolor ajeno e intentar mitigarlo, es ser solidario con quien te necesita, es ser amigo verdadero de quien te acompaña en la vida, es demostrar la alegría por vivir, es sentir la presencia de Jesús en cada enfermo que atiendes, es poner tu alma a los pies de la Virgen.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here