La interesante sugerencia pastoral del obispo en la misa crismal


El prelado anima a los sacerdotes a que los confirmandos acudan a la misa Crismal, para que comprendan en plenitud el sacramento para el que se preparan

La celebración de la misa crismal en la Catedral en la jornada de este Martes Santo ha contado con varios puntos de interés, como las palabras dirigidas por el obispo en la homilía. Éstas han abordado diversos aspectos de relevancia para la Iglesia, como el sentido profundo de la liturgia que se celebraba en esta jornada, así como una interesante sugerencia pastoral a los presentes. Entre los mismos se encontraba el que fuera Nuncio de la Santa Sede en Washington, además del arzobispo de Bilbao, Mario Iceta. Para ambos, el prelado ha tenido palabras de cariño y admiración.

Sacerdotes en la misa crismal./Foto: LVC
Sacerdotes en la misa crismal./Foto: LVC

Demetrio Fernández ha comenzado su intervención recordando que “en esta misa celebramos la unción de Cristo por parte del Espíritu Santo”. Sobre la misma ha subrayado que “tuvo su mayor escenificación sobre las aguas del Jordán”, mientras que se ha retrotraído a San Ireneo de Lyon, quien dubrayó en este sentido que “el Espíritu Santo fue capacitando esta unción y que se cumple en la cruz, cuando exclama ¡Tengo sed!” En consecuencia, “la misa crismal es una fuente interminable de gracia para los ungidos, los que se bautizan, los que se confirman, los ordenados, los altares que van a ser consagrados”. Y es que “el espíritu empapa todo lo que toca con su gracia. Jesucristo unge a su esposa, la iglesia, con perfume de fiesta, de alegría”.
El prelado ha proseguido destacando que “los sacerdotes nos reunimos para renovar nuestras promesas sacerdotales, para que la unción de Cristo llegue al Pueblo de Dios. Permitidme queridos sacerdotes una sugerencia pastoral. Sería una preciosa catequesis sacramental para los confirmados, traerlos a esta celebración”.
Demetrio Fernández ha incidido, además, en que “nos encaminamos hacia el Encuentro Diocesano de Laicos”. Ello le ha servido para destacar el gran movimiento de este grupo en la diócesis, que ha tenido la oportunidad de constatar en sus visitas pastorales. Así , el obispo ha reconocido que “los he saludado, uno por uno”. Asimismo ha valorado la necesidad de poner a la juventud en movimiento, sin dejar atrás que “la transmisión del mensaje de cristo en la iglesia se hará a través de los laicos, o no se hará”. Ello sin olvidar el gran valor que supone otro de estos movimientos eclesiales, el de las cofradías. Por ello ha manifestado que “sólo si reuniéramos a las juntas de gobierno de cada hermandad nos encontraríamos con miles de voluntarios”.