Una tarde para soñar


La hermandad de la Esperanza en la Catedral, el Cristo de las Penas de vuelta a Santiago por la Corredera o el Amor en la Bajada del Puente son algunos de los puntos emblemáticos

Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado./Foto: Luis A. Navarro
Nuestro Padre Jesús Nazareno Rescatado./Foto: Luis A. Navarro

La tarde del Domingo de Ramos se presenta radiante para disfrutar de las hermandades cordobesas en las calles de la ciudad. Las primeras ya han salido y es una buena oportunidad para disfrutar de tramos inéditos de prácticamente todas las cofradías. La plaza del Potro será un magnífico enclave, por ejemplo, para disfrutar del paso de la Virgen de la Amargura y el Señor de Córdoba.
La hermandad de la Esperanza, por su parte, tendrá uno de sus puntos de brillo al adentrarse en la Catedral, si bien el Señor de las Penas y la Virgen que da nombre a la cofradía dejarán una estampa novedosa en la plaza de la Magdalena. El Huerto, de camino a la carrera oficial, y las Penas de Santiago, de regreso de la misma, tendrán en la Corredera algunos de los momentos más interesantes de sus itinerarios. Mientras que Amor regalará instantes llenos de plasticidad estética y devocional en la Bajada del Puente.
Otro de los aspectos novedosos es la reducción en el cómputo horario del que se beneficiará la hermandad del Amor, gracias a que el nuevo recorrido común es mucho más cercano a la iglesia de Jesús Divino Obrero. Las aproximadas siete horas de duración de la estación de penitencia de la cofradía del Cerro, se asemejan al tiempo que estarán en la calle Huerto y Penas de Santiago. Mientras que Rescatado y Esperanza superarán las ocho. En el caso de esta última destaca, además, que la corporación mantiene su tradicional paso por la Cuesta del Bailío, de regreso a San Andrés.
Finamente, cabe recordar que la primera cofradía en entrar en carrera oficial será la de las Penas de Santiago, a las 18:30. Mientras que la última será la del Huerto, que completará el recorrido común a las 23:18. Se da la circunstancia de que la hermandad del Rescatado ha renunciado a su posición tradicional, cerrando el Domingo de Ramos.