Lágrimas ante la emotiva "levantá" a Pepe Ávila


El capataz de Nuestro Padre Jesús de las Penas, dedica un emocionante recuerdo al desaparecido costalero del "Gitano"

Ávila
Nuestro Padre Jesús de las Penas./Foto: Rafael A. Ojeda

A la cuadrilla de Nuestro Padre Jesús de las Penas le faltaba un costalero este Domingo de Ramos. Se trataba del desaparecido Pepe Ávila, quien falleciera de forma inesperada el pasado mes enero. Una dura pérdida para el mundo cofrade, en el que era muy querido y, en especial para la hermandad de la Esperanza. Y su cuadrilla, amigos, compañeros, con el capataz -José Ángel Tejero-, al frente, han querido recordarlo, camino de la Cuesta del Bailío. Así, Carbonell y Morand era el escenario donde se le dedicaba una emocionante levantá y la agrupación musical de Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Linares entonaba en su honor la marcha, El Sumo Sacerdote.
Algunos de los familiares de Pepe se han colocado ante el paso y las lágrimas han brotado con la memoria del amigo que se fue. “Ante todo era mi amigo”, afirmaba, tras su fallecimiento, el antiguo hermano mayor de la Esperanza Javier Baena. Éste no dudaba en definirlo como “un gran costalero”, y recordaba que, “juntos aprendimos a querer a nuestros titulares”. Sus emocionados recuerdos le llevaban a destacar que “para mí ha sido un pilar fundamental en mi andadura como hermano mayor de nuestra querida cofradía”. Y concluía explicando que era “una pérdida muy dura”. Las palabras de Baena eran extensibles a un buen número de cofrades que, a través de las redes sociales, mostraban su pesar por la pérdida del fundador de la conocida web, dedicada al mundo de la música procesional, Sones de Fe.
En el recuerdo de la cuadrilla del popular Gitano, siempre quedará la memoria de José Ávila Puerta y tantas chicotás en las que él marcaba los cambios al son de la agrupación musical Pasión de Linares. En dicha faceta se unían sus dos vocaciones, a través de las que mostró sus mejores cualidades. Como costalero portó, además, a Jesús Caído y al Señor del Santo Sepulcro. Su último relevo le llegaba a una edad demasiado temprana, pero cuando las campanas de la torre de Hernán Ruiz han redoblado en San Andrés la tarde de este Domingo de Ramos José Ávila ha estado allí, en el corazón de sus amigos, compañeros y hermanos para dedicarle la penúltima chicotá que le llevará, con Jesús de las Penas, al cancel del cielo.