Curro valora el paso de la Candelaria por la calle del Poyo


El capataz de la hermandad del Huerto ha valorado la "dura chicotá" por la estrecha vía, ante los micrófonos de COPE

Luis Miguel Carión./Foto: Jesús Caparrós
Luis Miguel Carión./Foto: Jesús Caparrós

Luis Miguel Carrión, Curro ha valorado en directo, ante los micrófonos de COPE el paso del palio de María Santísima de la Candelaria por la calle Escultor Juan de Mesa, uno de los enclaves inéditos del nuevo recorrido que realiza la hermandad del Huerto, a consecuencia del traslado de la carrera oficial al entorno de la Catedral. Así, el capataz ha relatado que ha sido un momento muy “intenso y espectacular”, por una de las calles donde mejor puede disfrutarse de la espectacularidad del discurrir de los cortejos.
Cabe recordar que Curro cuenta con un amplio equipo de auxiliares, ya que para esta Semana Santa ha repartido alrededor de 700 tarjetas de trabajo para sus 10 cuadrillas. Mientras que será prácticamente medio centenar de hombres los que movilice en menos de una semana. Así, el palio de María Santísima de Gracia y Amparo será el que centre los esfuerzos de Curro y sus costaleros el Lunes Santo; mientras que la siguiente jornada el capataz guiará hacia la Catedral a María Santísima de la Trinidad por primera vez. Una de las jornadas centrales de la semana mayor, la del Miércoles Santo, Carrión comandará hasta tres cuadrillas. Así, Nuestro Padre Jesús del Perdón y María Santísima del Rocío y Lágrimas caminarán bajo su mando por las calles de Córdoba. A su vez, el capataz guiará a la Virgen del Amor desde las históricas calles del Alcázar Viejo hacia el primer templo diocesano.
La totalidad de las 700 tarjetas de trabajo se completarán entre las jornadas de Jueves y Viernes Santo. Durante las mismas, Curro realizará su labor en dos hermandades con las que, al igual que en la mayor parte de las que participa, le une una relación de décadas. Así, el capataz adentrará a la imagen del Cristo de Gracia por el interior de las naves catedralicias en la culminación de la estación de penitencia de la cofradía de los Trinitarios. Para poner el colofón a la Semana Santa en la Compañía, guiando a los encargados de portar al Señor del Santo Sepulcro y a Nuestra Señora del Desconsuelo en su Soledad.