El obispo pide a la Virgen de los Dolores que "nos ayude a preparar la Semana Santa"


El prelado oficia la fiesta de regla de la hermandad de San Jacinto, ante un templo repleto, donde pone de relieve la importancia de la Virgen como madre y realiza una defensa de la vida

Celebración de la fiesta de regla de los Dolores./Foto: Jesús Caparrós
Celebración de la fiesta de regla de los Dolores./Foto: Jesús Caparrós

El Viernes de Dolores gira en torno a la imagen de Nuestra Señora, en San Jacinto. Y la iglesia, que vertebra la gran devoción de la ciudad, ha acogido a una multitud de fieles y devotos que se han dado cita para acudir a la misa que ha presidido el obispo. El acto ha contado con la presencia de numerosas autoridades civiles y religiosas. Así, junto al prelado, han concelebrado el delegado diocesano para Hermandades y Cofradías, Pedro Soldado; el vicario general de la diócesis, Francisco Orozco; el vicario de la ciudad, Jesús Poyato; así como el canónigo y maestro de ceremonias de la Catedral, Manuel María Hinojosa Petit. Además, en la función han estado presentes el presidente y el tesorero de la Agrupación de Cofradías, o los hermanos mayores de la Paz y la Quinta Angustia, así como el subdelegado del Gobierno, el delegado territorial de Cultura de la Junta de Andalucía y diversos representantes del Partido Popular en Diputación y el Ayuntamiento de Córdoba.
Celebración de la fiesta de regla de los Dolores./Foto: Jesús Caparrós
Celebración de la fiesta de regla de los Dolores./Foto: Jesús Caparrós

En la homilía el obispo ha comenzado explicando que, con esta fiesta del Viernes de Dolores, “queda inaugurada la Semana Santa”. Así ha reflexionado sobre la palabra de San Juan, donde entrega a la Virgen y a San Juan como madre e hijo. “Dejemos que ella nos mire. Cada uno de nosotros tenemos a María Santísima como madre que nos va acompañando y guiando hacia Jesucristo”. El Viernes de Dolores es el momento de encuentro con María, ha subrayado. Y ha recordado el sufrimiento de la quien pierde a un hijo.
Autoridades./Foto: Jesús Caparrós
Autoridades./Foto: Jesús Caparrós indicÓ

“La vida de la tierra está llena de alegría y contratiempos”, ha proseguido el obispo. Por ello, ha explicado que el primero en darnos esperanza es Jesucristo, que ha experimentado el sufrimiento en su propia carne. “Por él hemos recibido una vida nueva que nos viene de Dios por Jesucristo. Y de esa vida María es verdadera madre”. En consecuencia, Demetrio Fernández ha destacado que “venimos a ella”. Así, “ella nos indica que no hay seguimiento a Jesucristo sin adhesión y compromiso. Preparemos, por tanto, la Semana Santa abriendo el corazón a Jesucristo. Que la Virgen de los Dolores nos ayude a vivirla”, ha concluido, ya que “María es madre de la vida. También aquella que no llega a nacer. La vida corre peligro y hemos de pedirle a María Santísima que la proteja en sus inicios, cuando corre más peligro”. Tras subrayar que Europa vive un invierno demográfico, el obispo ha señalado que “le pedimos a la Virgen que abra los ojos a la fe a tantos contemporáneos nuestros”.