Rouco Varela: "La doctrina sobre el matrimonio y la familia ha permanecido inalterable"


Un más que nutrido número de asistentes se han dado cita en el salón de actos del Palacio Episcopal para la conferencia del arzobispo emérito de Madrid

Un más que nutrido número de asistentes se han dado cita en el salón de actos del Palacio Episcopal, para la conferencia con la que el cardenal y arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha abierto la Semana de la Familia. La misma ha realizado un recorrido por este ámbito, desde la doctrina postconciliar hasta la encíclica Amoris Laetitia del Papa Francisco. Un interesante análisis que ha servido para mostrar que la Iglesia ha sido garante del mensaje evangélico a lo largo de toda la historia.
El obispo de Córdoba ha realizado una breve presentación en la que ha querido agradecer al cardenal su presencia. Asimismo ha animado a los presentes a disfrutar de “su testimonio y sabiduría, como han hecho a lo largo de esta jornada los alumnos de la facultad de Derecho y de Magisterio del Sagrado Corazón”. Posteriormente, el responsable de la Delegación diocesana de Familia y Vida, José Gómez, ha realizado un recorrido por la extensa trayectoria de Rouco Varela.

Antonio María Rouco Varela./Foto: Jesús Caparrós
Antonio María Rouco Varela./Foto: Jesús Caparrós

“Es urgente hablar sobre la familia, tras los dos sínodos realizados bajo el pontificado del Papa Francisco”, ha comenzado. La enseñanza del Concilio Vaticano II ha sido el eje vertebrador de su intervención. “La doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia proviene de la Revelación”, ha explicado, subrayando los textos de San Mateo y la Carta a los Efesios. A partir de esos dos pasajes arranca todo lo que la Iglesia ha transmitido. “Lo ha hecho durante 2.000 años y en momentos muy difíciles, como en el contexto que se produce con Martín Lutero; o movimientos filosóficos como la Ilustración”, ha enfatizado. “Nunca hubo una ruptura en la evolución de esa doctrina”, ha continuado el arzobispo emérito de Madrid. Éste ha puesto el acento en la evolución laicista del siglo XX. Así, Rouco Varela ha repasado el magisterio de los papas de dicha centuria, como León XIII, Pío XI o los discursos de Pío XII.
“El matrimonio cristiano refleja el amor del Señor”, ha señalado para subrayar que éste tiene su fundamento en la verdad revelada. “Es uno de los temas que más ocupa al concilio, incluso en los estudios preparatorios”, ha desvelado. Por ello, Rouco Varela ha expresado que para el mismo ocupa una importancia pastoral urgente y fundamental. “La Segunda Guerra Mundial produjo un efecto devastador sobre el matrimonio”, ha desgranado para explicar la relevancia que tenía esta cuestión para los padres conciliares. “La familia había quedado profundamente herida desde el punto de vista material”, lo que llevaba consigo heridas morales terribles. Y cuando comienza el concilio, apenas habían pasado 14 años del término del conflicto bélico.
La “paternidad responsable” y la aparición de nuevos métodos anticonceptivos en la década de 1950 van a ser elementos que se van acumulando. También en estos años aparece una forma gozosa de explicar esta realidad, que no es otra que la “espiritualidad matrimonial”. La relación entre contrato, relación matrimonial y fecundidad va a ser uno de los ejes pastorales que abordó el concilio. Por ello, Rouco ha recordado que “lo define como íntima comunidad de amor y de vida. Y entra de una forma que no contradice para nada los textos evangélicos”.
La parte final ha abordado las distintas situaciones postconciliares, haciendo hincapié en la Humanae Vitae de Pablo VI; para llegar a la labor pastoral realizada por Juan Pablo II, que ha conducido a la tarea que ahora ejerce el Papa Francisco y que no cambia en nada todo el desarrollo anterior, sino que lo complementa. La intervención de Rouco Varela ha concluido con un turno de preguntas por parte de los asistentes.