Así fue el segundo domingo de Cuaresma


Los besapiés del Señor del Calvario, Agonía, Humildad y Paciencia, Clemencia y Buen Suceso o la bendición de un nuevo retablo cerámico culminaron un intensa jornada

Cristo de la Clemencia./Foto: Rafael A. Ojeda
Cristo de la Clemencia./Foto: Rafael A. Ojeda

El segundo domingo de Cuaresma ha supuesto la culminación de los cultos de los titulares que, a lo largo de la semana pasada, organizaron sus respectivas cofradías a las imágenes del Señor del Calvario, Agonía, Humildad y Paciencia, Clemencia y Buen Suceso. Cinco corporaciones que dejaban algunas de las más hermosas estampas de esta primera parte del tiempo de preparación para la Semana Santa y la Pascua.
Sencillez y serenidad definían a la imagen que presentaba el Señor del Buen Suceso en su altar de cultos. Dispuesto como cautivo, el Nazareno de Andrés resaltaba porque, para la celebración de su quinario los responsables de la cofradía del Martes Santo querían dotar a la imagen de un aspecto novedoso. Así, en la talla de autoría anónima que restauraran Antonio Bernal y Francisco Romero podía apreciarse por completo la caída de su cabello. De tal manera que en la misma se recuperaban trazas que, pese a los continuos procesos de intervención a que fuera sometido durante el siglo XX por parte de Antonio del Castillo y Martínez Cerrillo, evocaban rasgos de la escuela granadina y, en concreto, al círculo de Pedro Roldán y Nieva, a quien se ha atribuido.
Otra de las imágenes que sorprendía este domingo era la del pequeño crucificado que ha adquirido la hermandad de la Buena Muerte. Atribuido a Castillo Lastrucci, la bendición de la talla se produjo a los pies del altar de cultos del Cristo de la Buena Muerte, dejando una estampa para la historia de la corporación de San Hipólito.
La casa de hermandad del Calvario fue otro de los escenarios de la jornada, gracias a la bendición del nuevo azulejo que preside la fachada de la sede social de la corporación de San Lorenzo. La pieza, en la que aparecen tanto el Señor como la Virgen del Mayor Dolor, ha sido realizada por el conocido ceramista de la localidad gaditana de Villamartín, Antonio Linares. En el acto estaba presidido por el consiliario de la cofradía, Rafael Rabasco.

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