Una imagen diferente del Señor del Buen Suceso


Finalizada la restauración de la capilla del Buen Suceso en la iglesia de San Andrés, la Virgen de la Caridad ya ocupa su lugar habitual

Altar de cultos del Señor del Buen Suceso./Foto: Rafael A. Ojeda
Altar de cultos del Señor del Buen Suceso./Foto: Rafael A. Ojeda

Sin corona de espinas y con las potencias que definen su naturaleza divina, la imagen de Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso ya aguarda la celebración del quinario en su honor, en el altar mayor de San Andrés. Una estampa diferente, la del titular de la hermandad del Martes Santo, que se completa con la finalización de las labores de restauración de la capilla que habitualmente ocupan las tallas de la cofradía en el templo fernandino. Así, María Santísima de la Caridad ya ocupa el espacio habitual en el oratorio.
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La Virgen de la Caridad en su capilla./Foto: Rafael A. Ojeda

Sencillez y serenidad definen a la imagen que presenta el Señor del Buen Suceso en su altar de cultos. Dispuesto como cautivo, el Nazareno de Andrés resalta porque, para la celebración de los cultos que se prolongarán desde este lunes 6 hasta el sábado 11 de marzo a las 20:30, los responsables de la cofradía del Martes Santo han querido dotar a la imagen de un aspecto novedoso. Así, en la imagen de autoría anónima que restauraran Antonio Bernal y Francisco Romero puede apreciarse por completo la caída de su cabello. De tal manera que en la misma se recuperan trazas que, pese a los continuos procesos de intervención durante el siglo XX por parte de Antonio del Castillo y Martínez Cerrillo, evocan rasgos de la escuela granadina y, en concreto, al círculo de Pedro Roldán y Nieva, a quien se ha atribuido.
Por otra parte, la capilla que alberga a los titulares de la corporación ya ha concluido su proceso de restauración y la imagen de María Santísima de la Caridad ya se encuentra en ella. Cabe recordar que el comienzo de los trabajos se producía tras un estudio por parte del arquitecto de la Diócesis, que acreditaba que el espacio no tiene daños estructurales. Mientras que los trabajos se han prolongado durante dos semanas. Durante el último año tanto el Señor como la Virgen han permanecido expuestos al culto en uno de los altares de la iglesia fernandina. Ello se debía a la aparición de una serie de grietas en la capilla, además de diversas humedades. En consecuencia, se procedió a realizar una minuciosa valoración del estado en que se encontraba y se dispusieron unos testigos para prevenir cualquier tipo de daño estructural. Este espacio posee la singularidad de que su cimentación es distinta a la del resto del edificio, ya que está adosada. Por tanto, durante los próximos días se procederá a repechar las grietas y devolver al oratorio a su aspecto habitual.

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