Un hermoso gesto de la Paz con la hermandad de las Lágrimas


La corporación de Capuchinos cede la mesa de su antiguo paso de palio a la cofradía del Parque Figueroa

La estrecha relación que mantienen numerosas hermandades se ha visto doblemente reflejada durante el último día, en el caso de la Paz. Así, a su titular mariana le era concedida este jueves la insignia de oro de la hermandad del Resucitado, con motivo del proceso en pos de su coronación pontificia. Mientras que la corporación de Capuchinos ha tenido otro gesto que se ha conocido en la tarde de hoy. Se trata de la cesión de la antigua mesa del paso de palio a la cofradía de las Lágrimas.

Lágrimas
Rafael Murillo y Enrique Aguilar./Foto: Hermandad de la Paz

En palabras del máximo responsable de la Paz, Enrique Aguilar, la intención que los ha movido no ha sido otra que la de prestar su ayuda, ya que “no utilizábamos a parihuela y, en cambio para nuestros hermanos de las Lágrimas será muy útil”. La buena relación entre ambas instituciones ha quedado refrendada con la presencia de los dos hermanos mayores, el antedicho Aguilar y Rafael Murillo, durante el proceso de carga de la pieza. No obstante, la cesión se materializará el Sábado de Pasión de 2018 puesto que, como indica Murillo, “este año no estamos a tiempo de dejarla dispuesta y seguiremos utilizando la que nos cedió la hermandad de la Cena”.
El agradecimiento de los dos responsables han quedado de manifiesto estas últimas 24 horas. Por ello, Aguilar señalaba que, ““aunque las dos corporaciones no estemos hermanadas, la relación se ve en estos detalles”, en referencia a la distinción aprobada por los hermanos del Resucitado. Y es que los azos que, a nivel particular, unen a Aguilar con la hermandad del Resucitado son muy estrechos y se han mantenido durante más de tres décadas. De hecho, éste lleva ejerciendo como costalero del Señor de Santa Marina durante 32 años. Por ello, tras hacerse pública la noticia de la distinción, Aguilar subrayaba que “para mí es una satisfacción que nuestras cofradías estén tan unidas y hayan concedido su insignia a la Virgen de la Paz y Esperanza, por el camino emprendido hacia la coronación”. En este sentido, el máximo responsable de la Paz mostraba su “felicidad por el trabajo que se está realizando”.
Cabe recordar finalmente que son múltiples los ejemplos, en cuanto a cesiones y donaciones entre hermandades se refiere. Así, en 2015,  las Angustias cedía una de sus peanas, que formaba parte del paso que realizara Antonio Castillo Ariza, a su homóloga de la Estrella.

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