Los Dolores se suma a la 'Cena del hambre'


Dentro de los actos de la Campaña de Manos Unidas, el centro parroquial de San Miguel Arcángel acoge una iniciativa que viene precedida de la conferencia 'El hambre y sus causas'

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Cartel anunciador de la segunda “Cena del hambre”.

El centro parroquial de San Miguel Arcángel acogerá la segunda edición de la Cena del hambre. La misma está incardinada dentro de la Campaña 58 de Manos Unidas, que comenzaba su andadura en la Diócesis de Córdoba, en la Catedral. Así, dentro de los actos organizados con motivo de la misma se halla esta comida solidaria, que comenzará a las 20:30 de este viernes 10 de febrero y cuyo precio es simbólico, ya que se trata de un donativo que asciende a la cantidad de 5 euros.
La hermandad de los Dolores ha querido sumarse a esta necesaria actividad, organizada por la comunidad parroquial, en favor de Manos Unidas. Por ello, la corporación de San Jacinto ha animado a través de sus canales oficiales a participar en el evento. El mismo viene precedido de la conferencia que se celebraba este jueves 9 de febrero. La misma era pronunciada por la misionera de María Mediadora, María Teresa Andrade. Ésta compartía con los asistentes su experiencia en África y el trabajo realizado allí en los proyectos de Manos Unidas. Un testimonio que ayudará a conocer la realidad que se vive en el continente y el trabajo, encaminado tanto al desarrollo como a la promoción de la persona que realiza la ONG católica.
Manos Unidas realizaba el lanzamiento oficial de su campaña en la Catedral, contando con una nutrida representación de miembros de la delegación de Córdoba. Durante el acto presentaron el cartel con el lema de este año, El mundo no necesita más comida, necesita gente comprometida. La intervención del obispo en la homilía recordó la importancia de la labor que desarrolla la ONG católica. Por ello, no dudó en señalar que “la campaña de Manos Unidas que dura todo el año en estos días se hace más intensa para recordarnos a todos que en el mundo hay mucha gente que hoy no tiene para comer, 800 millones, mientras nosotros tenemos de sobra”.
Finalmente, en su carta semanal, el obispo destaca que “la Campaña de Manos Unida brota del amor de Cristo en nuestros corazones, para colaborar hasta donde podamos en resolver este grandísimo problema en el mundo”. De la misma, el obispo resalta varios aspectos, “que sepamos agradecer a Dios todo lo que cada día nos da. Que sepamos valorar lo que usamos”. A ello añade que “sepamos introducir en nuestra vida un talante de austeridad, es decir, de no gastar más de lo necesario y despojarnos de algo nuestro para compartirlo con los demás que no tienen nada”. Finalmente, el prelado pone de relieve que “seamos solidarios de manera continuada, no sólo un día señalado”.